viernes, 16 de mayo de 2014

Cinco emociones que motivan a los trabajadores

Existen emociones que motivan de una forma especial a los trabajadores. Los empleados no son máquinas sino que experimentan sentimientos y sensaciones a lo largo de la jornada laboral que pueden ser agradables o desagradables.

La ilusión de la novedad

La novedad siempre produce una ilusión especial, más allá de que ante lo nuevo también surja un grado de inquietud. Es importante dar a los trabajadores la posibilidad de asumir nuevas responsabilidades que les ayuden a crecer a nivel profesional.
Muchos trabajadores se sienten estancados cuando tienen la sensación de hacer día tras día lo mismo.

La alegría del primer día de trabajo

La alegría de tener un trabajo es inmensa y todavía más cuando acabas de sumarte a una nueva empresa. En ese caso, se produce una situación curiosa. Mientras que existen trabajadores de esa empresa que ya están quemados de hacer lo mismo, el trabajador nuevo observa todo bajo el prisma de la perfección. Lamentablemente, en muchos casos, solo se trata de una cuestión de tiempo que ese trabajador motivado pase a formar parte de la lista de los desmotivados.

Satisfacción

Un trabajador se siente satisfecho consigo mismo ante el trabajo bien hecho. La satisfacción es la base de la motivación intrínseca. Sin embargo, el reconocimiento externo por parte del jefe también es una forma de motivación muy importante que se obtiene a través del elogio y los mensajes asertivos.

Entusiasmo

El entusiasmo es muy positivo para el funcionamiento de un equipo y en ese caso, es el líder quien tiene que reforzar el espíritu de equipo y las ganas de luchar por un objetivo. El líder es una persona que tiene la capacidad de generar confianza en los demás.

La gratitud existencial

La gratitud existencial que surge cuando una persona se siente afortunada por tener un buen empleo que le hace feliz es vital para el bienestar integral de un ser humano.



F & M´s 

Coach ejecutivo. Consultoría empresarial

miércoles, 14 de mayo de 2014

Diferencias entre un despido colectivo y la pérdida de empleo individual

El impacto psicológico que produce el despido es alto. Sin embargo, este hecho tiene unas connotaciones distintas dependiendo de las circunstancias. Por ejemplo, la reacción que se produce en un despido colectivo en una empresa es distinta que la que se vive a modo individual porque la fuerza que produce el grupo es notable. En el primer caso, el despido genera una indignación social, mientras que en el segundo caso, la persona puede sentirse incluso culpable por lo que ha pasado.


El despido colectivo
Cuando una empresa despide a varias personas, en cierta forma, quien pierde el trabajo no se toma el despido como algo tan personal. Experimenta una rabia e indignación como consecuencia de una sensación de injusticia ante la que el colectivo reacciona en bloque para luchar por sus derechos. El poder del grupo aporta consuelo mutuo, menor sensación de soledad y fuerza. Pero además, un despido en masa también hace que el candidato no se tome ese despido como algo tan personal como sucede en el caso del adiós concreto de una persona.
Eso no significa que pese a la primera fase de fuerza colectiva que se vive en un despido en masa, no surjan muy pronto los matices individuales porque cada trabajador hace frente a sus circunstancias. Es decir, es consciente de que tiene que pagar los gastos de sus facturas.

El despido individual 
El despido individual es muy complejo a nivel emocional porque el parado puede tener sentimiento de culpa al echar la vista al pasado y considerar que se equivocó en algunas de las decisiones que tomó anteriormente. No existe una máquina del tiempo a través de la que podamos cambiar lo ya escrito, por tanto, conviene vivir ahora. Otro de los miedos más profundos que surgen en un parado es el temor al qué dirán los más cercanos.



F & M´s
Coach ejecutivo. Consultoría empresarial

martes, 13 de mayo de 2014

Último día en la empresa

Un despido laboral es una noticia que tristemente, está a la orden del día. No sólo es posible atender a los datos de los telediarios sino que, simplemente, con observar la realidad, puedes darte cuenta de que en tu entorno más cercano existen familiares o amigos que están en el paro. La oferta de empleo es pequeña, sin embargo, la demanda es muy alta.




Pues bien, cuando tu jefe te da la triste noticia de un despido, lo mejor es que tomes esta noticia con elegancia al menos delante de él. Ya sacarás tu rabia después y tu enfado. Pero ten en cuenta que no sólo hay que estar a la altura ante un éxito sino también, ante una aparente derrota, cuando las cosas no van tan bien. Digo aparente derrota precisamente, por eso, porque hay que cambiar los conceptos y no asociar el desempleo con un fracaso sino con una situación temporal de la vida de la que se puede aprender mucho.

¿Qué hacer el último día en tu empresa? En primer lugar, vivir de verdad cada minuto, sencillamente, porque se trata de una etapa de la vida que se cierra para dar paso a una nueva. A nivel mental, puedes intentar hacer un balance para recordar las mejores cosas que has vivido allí, todo lo que has aprendido, las personas que has conocido… Esa energía positiva la vas a necesitar para iniciar el nuevo camino de búsqueda de trabajo que te espera.

Por supuesto, también puedes aprovechar tu último día en la empresa para despedirte y desear lo mejor a tus compañeros de trabajo, y también a tu propio jefe. El hecho de no trabajar juntos no significa que tengas que perder el contacto con todos ellos. Es decir, no dramatices a nivel personal ya que el hecho de haber perdido un trabajo no significa que también vayas a perder a esas personas de tu empresa que son importantes para ti. La relación cambiará pero puede que incluso, sea a mejor.

F & M´s
Coach ejecutivo. Consultoría empresarial

lunes, 12 de mayo de 2014

Cinco síntomas del miedo al despido.

Cualquier sentimiento fuerte que se arrastra a lo largo del tiempo se somatiza a nivel físico y produce unos efectos. El miedo es una de las emociones más fuertes que cuando se prolonga, bloquea a la persona y merma sus capacidades. En el plano laboral, el miedo al despido es una gran preocupación que produce unos síntomas que es importante detectar a tiempo para encontrar un remedio.


Tensión física y rigidez
Las personas que trabajan en un entorno de seguridad emocional se sienten bien físicamente, por tanto, están relajadas. Por el contrario, las personas que tienen miedo al despido reflejan esa tensión emocional a través de su rigidez corporal. Han adoptado el rol de ponerse a la defensiva. Esta rigidez corporal puede producir ciertas molestias físicas, como por ejemplo, dolor de espalda.
Ansiedad

Llega un momento en el que el miedo es más fuerte que el propio trabajador y se convierte en una especie de burbuja envolvente que le acompaña la mayor parte del día. El problema no solo se tiene en horario de trabajo sino también, fuera de oficina. El miedo al despido es recurrente en la mente del trabajador.
Falta de libertad

La persona se controla mucho en el terreno laboral y evita decir ciertas cosas que piensa o hacer otras, pensando en las posibles consecuencias negativas de dichas acciones. Intenta hacer todo lo posible para seguir siendo válido ante la empresa.
Imagina consecuencias catastróficas

El trabajador con miedo al despido imagina consecuencias trágicas y catastróficas en su día a día. El futuro se presenta como un horizonte agónico. Por tanto, el miedo al despido se refuerza con el temor a lo que viene después.


Falta de autoestima

Como consecuencia del miedo, el trabajador tiene la autoestima más baja, mucha inseguridad en sí mismo, falta de confianza, cansancio psicológico y pensamiento negativo.


F & M´s
Coach ejecutivo. Consultoría empresarial

viernes, 9 de mayo de 2014

Cómo despedirte de la empresa, dejando la puerta abierta.

Un despido no solo puede venir impuesto de una forma externa cuando recibes esta dura noticia por parte de tu jefe. Este tipo de noticias, generalmente, se suelen producir al final de la semana. Pero un despido también puede reflejar la decisión personal de un trabajador que quiere dar un giro a su vida como consecuencia de que tiene nuevas opciones de empleo, está cansado de hacer siempre lo mismo, está quemado de no sentirse valorado… O simplemente, en ese momento tiene nuevas prioridades en su vida. ¿Cómo despedirte de la empresa en la que estás trabajando




En primer lugar, es indispensable dar esta noticia con tiempo suficiente, al menos, con dos semanas de tiempo. Dejar un puesto de trabajo vacío implica que otra persona pueda llenar ese vacío. Por tanto, la empresa tiene que abrir un proceso de búsqueda de personal.

Si conoces a alguien cualificado que pueda realizar tu función, entonces, puede que la empresa agradezca que le asesores en esta cuestión. Intenta marcharte en positivo, no dejes un lastre negativo tras tu paso, por dura que haya sido tu experiencia trabajando en esa empresa, recuerda lo bueno y sé agradecido. Expresa claramente tu gratitud por el tiempo compartido y por todo lo aprendido durante esos años.

Por otra parte, el último día oficial de trabajo para ti, entonces, puedes tener un detalle, como por ejemplo, llevar pastas o una tarta para disfrutar entre todos en la hora del almuerzo. A ser posible, también es adecuado mandar un correo electrónico colectivo para dar las gracias y también, para dejar la puerta abierta hacia el futuro. Puedes darles tu número de teléfono personal en caso de que quieran llamarte en ciertos momentos. Ese gesto también te ayuda a tener contactos de trabajo, pero además, también es bonito mantener el contacto personal con aquellos compañeros que te han marcado más.


F & M´s
Coach ejecutivo. Consultoría empresarial