viernes, 23 de mayo de 2014

Organización y orden en el trabajo

La organización eficaz es uno de los factores positivos en la gestión del trabajo. Por una parte, tienes que organizar tu agenda, planificar tus tareas en el tiempo para poder desarrollar tu función con una sensación de orden interno. De lo contrario, en la medida que vas acumulando tareas no resueltas se multiplica la sensación de ineficacia, ansiedad y cansancio. Es posible aprender a organizar cada vez mejor el tiempo a través de la propia experiencia o también, a través de la formación ya que hoy día, se ofertan cursos para trabajadores sobre esta temática.


Pero también es indispensable tener capacidad de organizar el espacio de la forma adecuada para poner orden. Se trabaja mucho mejor en un despacho ordenado en el que la mesa es amplia y está despejada que en un lugar en el que hay que esperar un montón de minutos para poder localizar un papel. En este caso, ordenar la oficina debe de ser un hábito constante y regular. Por una parte, el personal de limpieza realiza de una forma ejemplar cada día su función en la empresa, pero a la vez, cada trabajador también debe hacer lo propio al ordenar los papeles.

Para trabajar con eficacia también es indispensable poner en orden las ideas, es decir, tener claridad mental para determinar la meta a la que quieres dirigirte como emprendedor. Del mismo modo, es esencial marcar prioridades entre objetivos ya que no todos tienen la misma importancia. Sin embargo, la ausencia de objetivos claros impide el trabajo en equipo.
Y a nivel emocional, produce sensación de desconcierto, ansiedad y tristeza. Existen personas que por su modo de ser son muy organizadas, pero aquellas que tienen más tendencia al desorden, pueden poner más atención en esta cuestión.

F & M´s
Coach ejecutivo. Consultoría empresarial

jueves, 22 de mayo de 2014

Recursos tangibles e intangibles en la empresa.

Una empresa se compone de recursos tangibles e intangibles. Identificar estos recursos ayuda a cualquier emprendedor a crear su negocio.


Qué son los recursos tangibles

Los recursos tangibles son aquellos que tienen una parte material, es decir, son cuantificables y medibles gracias a ese soporte físico. Existen diferentes tipos de recursos tangibles: el inmovilizado que remite al terreno, el edificio, las instalaciones… Las existencias remiten a las materias primas.
Para finalizar, los activos financieros tienen que ver con el capital y los derechos de cobro.

Gestionar de una forma positiva los recursos tangibles de una empresa significa hacer un uso óptimo de esos bienes. Lo importante es hacer un buen uso de estos recursos para poder alcanzar el éxito.

Qué son los recursos intangibles

Los recursos intangibles de una empresa son aquellos que a diferencia de los recursos tangibles no son medibles, ni cuantificables. Tampoco tienen un soporte físico. Son un tipo de información y de conocimiento, y todo aquello que es inmaterial, no se puede medir.


La inmaterialidad de los recursos intangibles también dificulta su gestión ya que en muchas ocasiones, es difícil poder ver estos bienes con objetividad y poder evaluarlos. A diferencia de los recursos tangibles que se desgastan por el uso, por el contrario, los recursos intangibles ganan fuerza, calidad y valor.
Los recursos intangibles tienen mucho peso en el éxito final de la empresa: la filosofía de la empresa transmite una imagen concreta en los clientes asociada a unos valores, la elección del capital humano para formar parte de dicho proyecto, la creación de un logotipo atractivo, las relaciones personales dentro de la propia empresa y con los proveedores y clientes.
El reto de una empresa implica aprender a gestionar los recursos intangibles. Los recursos intangibles generan valores que pueden generar una gran confianza en los clientes.

F & M´s
Coach ejecutivo. Consultoría empresarial.

miércoles, 21 de mayo de 2014

El triángulo perfecto

Emoción - Pensamiento - Acción

La forma en como actuamos o nos comportamos en determinadas situaciones se relaciona con los sentimientos y pensamientos que nos emergen ante las situaciones que vivimos y las personas con que nos relacionamos. Nuestros pensamientos y emociones están a la base de la manera en que actuamos habitualmente.



No podemos olvidar, que toda emoción está formada por una dimensión neurofisiológica (reacciones de nuestro cuerpo al experimentar distintas situaciones), otra cognitiva (pensamientos que se relacionan o generan distintas emociones), y una última comportamental o conductual ( acciones y conductas que expresamos al experimentar distintas emociones).
Por lo tanto, las emociones se encuentran estrechamente interrelacionadas con nuestros pensamientos, y ambos, con nuestras reacciones corporales, conductas y acciones. No podemos entenderlos de forma aislada y al trabajar en los procesos de coaching, tendremos que tener muy presente esta relación.
Nuestra labor como coach es fomentar y facilitar la reflexión en ti sobre tus pensamientos, que consigas detectar tus distorsiones de pensamiento y tus pensamientos negativos, y una vez identificados y reconocidos, que los pensamientos negativos cambien por otros positivos. De esta forma, conseguiremos a la vez que las emociones negativas cambien a otra positivas, y que al final, actúes de forma que esas actuaciones te beneficien en tu desarrollo y relación en el contexto en el que te encuentres inmerso en este momento.
F & M´s
Coach ejecutivo. Consultoría empresarial

viernes, 16 de mayo de 2014

Cinco emociones que motivan a los trabajadores

Existen emociones que motivan de una forma especial a los trabajadores. Los empleados no son máquinas sino que experimentan sentimientos y sensaciones a lo largo de la jornada laboral que pueden ser agradables o desagradables.

La ilusión de la novedad

La novedad siempre produce una ilusión especial, más allá de que ante lo nuevo también surja un grado de inquietud. Es importante dar a los trabajadores la posibilidad de asumir nuevas responsabilidades que les ayuden a crecer a nivel profesional.
Muchos trabajadores se sienten estancados cuando tienen la sensación de hacer día tras día lo mismo.

La alegría del primer día de trabajo

La alegría de tener un trabajo es inmensa y todavía más cuando acabas de sumarte a una nueva empresa. En ese caso, se produce una situación curiosa. Mientras que existen trabajadores de esa empresa que ya están quemados de hacer lo mismo, el trabajador nuevo observa todo bajo el prisma de la perfección. Lamentablemente, en muchos casos, solo se trata de una cuestión de tiempo que ese trabajador motivado pase a formar parte de la lista de los desmotivados.

Satisfacción

Un trabajador se siente satisfecho consigo mismo ante el trabajo bien hecho. La satisfacción es la base de la motivación intrínseca. Sin embargo, el reconocimiento externo por parte del jefe también es una forma de motivación muy importante que se obtiene a través del elogio y los mensajes asertivos.

Entusiasmo

El entusiasmo es muy positivo para el funcionamiento de un equipo y en ese caso, es el líder quien tiene que reforzar el espíritu de equipo y las ganas de luchar por un objetivo. El líder es una persona que tiene la capacidad de generar confianza en los demás.

La gratitud existencial

La gratitud existencial que surge cuando una persona se siente afortunada por tener un buen empleo que le hace feliz es vital para el bienestar integral de un ser humano.



F & M´s 

Coach ejecutivo. Consultoría empresarial

miércoles, 14 de mayo de 2014

Diferencias entre un despido colectivo y la pérdida de empleo individual

El impacto psicológico que produce el despido es alto. Sin embargo, este hecho tiene unas connotaciones distintas dependiendo de las circunstancias. Por ejemplo, la reacción que se produce en un despido colectivo en una empresa es distinta que la que se vive a modo individual porque la fuerza que produce el grupo es notable. En el primer caso, el despido genera una indignación social, mientras que en el segundo caso, la persona puede sentirse incluso culpable por lo que ha pasado.


El despido colectivo
Cuando una empresa despide a varias personas, en cierta forma, quien pierde el trabajo no se toma el despido como algo tan personal. Experimenta una rabia e indignación como consecuencia de una sensación de injusticia ante la que el colectivo reacciona en bloque para luchar por sus derechos. El poder del grupo aporta consuelo mutuo, menor sensación de soledad y fuerza. Pero además, un despido en masa también hace que el candidato no se tome ese despido como algo tan personal como sucede en el caso del adiós concreto de una persona.
Eso no significa que pese a la primera fase de fuerza colectiva que se vive en un despido en masa, no surjan muy pronto los matices individuales porque cada trabajador hace frente a sus circunstancias. Es decir, es consciente de que tiene que pagar los gastos de sus facturas.

El despido individual 
El despido individual es muy complejo a nivel emocional porque el parado puede tener sentimiento de culpa al echar la vista al pasado y considerar que se equivocó en algunas de las decisiones que tomó anteriormente. No existe una máquina del tiempo a través de la que podamos cambiar lo ya escrito, por tanto, conviene vivir ahora. Otro de los miedos más profundos que surgen en un parado es el temor al qué dirán los más cercanos.



F & M´s
Coach ejecutivo. Consultoría empresarial