miércoles, 28 de junio de 2017

Los hijos primogénitos son más propensos al éxito profesional

El orden en el nacimiento de los hermanos influye en su carácter y en su futuro laboral, según varias investigaciones recientes. El peso de este factor es más determinante, por ejemplo, que el género.



¿Preocupado por la sucesión de tu negocio?

Si aún te asaltan las dudas, elige a tu primogénito como heredero pues los hijos mayores suelen ser más ambiciosos, normalmente están más capacitados y son más conservadores.

Según el estudio Sibling Configurations, Educational Aspiration and Attainment, el orden en el nacimiento está estrechamente relacionado con la motivación y el éxito, y supone un termómetro más fiable que el género para predecir los logros futuros. Para llegar a esta conclusión, este informe se ha basado en los datos aportados por más de 3.500 hermanos a la iniciativa British Household Panel Survey y a su sucesora, Understanding Society.

Incluso teniendo en cuenta la educación de los padres y su situación profesional, la investigación, llevada a cabo por Feifei Bu, una estudiante de doctorado en el Instituto de Investigación Social y Económica de la Universidad de Essex, determinó que entre los primogénitos existía un 7% más de probabilidades de finalizar sus estudios.

«Mi investigación reveló que los hermanos mayores aspiran, por lo general, a adquirir formación superior y esto se traduce en un mayor nivel educativo», afirma Bu, quien señala, además, que en el seno de una familia, los primogénitos son un 16% más propensos a cursar estudios superiores que sus hermanos menores.

'Inversión parental' «Lo que más me sorprendió de los resultados del estudio es que el efecto del orden de nacimiento es mucho más fuerte que el impacto del género», asegura la autora del estudio, aunque añade que esto también podría estar vinculado a otros factores como la inteligencia, la personalidad y la llamada inversión parental.

Feifei Bu, que publicó sus resultados este año, cree que los niños que nacen en primer y en último lugar –y por supuesto los hijos únicos– a menudo disfrutan de un «periodo exclusivo de inversión parental», en términos de tiempo y dinero, que el resto de los vástagos no recibe. Bu también considera que las posibilidades académicas de los hijos mejoran cuando existe entre ellos una gran diferencia de edad.

«Este escenario que presento está basado en factores generales, no una verdad absoluta pues hay otros factores que entran en juego, como el entorno y la influencia que ejerce la escuela», advierte.

Las conclusiones a las que llega esta estudiante de doctorado no son aisladas. Otras investigaciones de carácter internacional ratifican este estudio. Una investigación realizada por los economistas Joseph V. Hotz y Juan Pantano en octubre de 2015 determinó que los padres más estrictos conducen a mejores resultados académicos por parte de sus hijos mayores.

Otros estudios, particularmente aquellos realizados en los Países Bajos y Escandinavia, concluyen asimismo que los hijos primerizos tienen mayores probabilidades de obtener mejores notas.Estudios universitariosFrederick T.L. Leong, un profesor de la Universidad Estatal de Michigan, también estudió este fenómeno y encontró que los mayores están más interesados en desarrollar su carrera a través de la educación superior, entre otros motivos, porque sus padres suelen animarles para ser médicos o abogados. Asimismo, muchos líderes empresariales también están de acuerdo con esta teoría. El fundador de Virgin Group, Richard Branson –primogénito–, considera que el orden en el nacimiento es importante, aunque no la única razón que determina el éxito profesional. «A los hermanos mayores nos responsabilizan del cuidado de los pequeños», explica, «y esto puede ayudar a que en nosotros se generen habilidades de liderazgo a una temprana edad. Sin embargo, da igual que seas el primero o el tercero en nacer. Si te apoyan y te motivan puedes llegar a convertirte en todo un líder».

Laura Tenison, fundadora de JoJo Maman Bébé, una tienda especializada en productos para bebés, también confía en esta teoría. Explica que ella es la más joven de cinco hermanos y cree que, en su caso, su orden de nacimiento ha sido relevante en su desarrollo profesional. «He observado que, con frecuencia, los hijos menores prosperan en carreras menos convencionales. Mis tres hermanos mayores fueron todos a Oxbridge. Yo no fui a la universidad y ahora regento mi propio negocio. Tampoco lo hizo mi otro hermano, que se convirtió en un artesano».Distinta personalidad, Tenison opina que los niños más pequeños tienden a ser más rebeldes y valientes. Considera que suelen negarse a aceptar un no por respuesta, y están más dispuestos a asumir riesgos. Sin embargo, piensa que «los hijos mayores son más rígidos, dominantes y controladores, y sienten la necesidad de poner orden. El resto de hermanos caminan solos», dice, añadiendo que aquellos que han nacido más tarde suelen ser más creativos.

Marc Soriano
Coach ejecutivo

martes, 27 de junio de 2017

Proceso de Toma de Decisiones

La indecisión, junto con tomas de decisión equivocadas pueden ser la razón para que las organizaciones fallen y se deterioren.


Es importante que en los procesos de toma de decisión se tengan en cuenta aspectos que puedan facilitar la decisión y sobre todo tener en cuenta siempre todas las variantes posibles y sus consecuencias.

Antes de nada hay que tener en cuenta el tiempo de dedicación a pensar y solucionar el problema. El tiempo de dedicación a la toma de decisión debe ser proporcional al impacto de dicha decisión. Cuanto mayor sea el impacto más tiempo deberíamos tomarnos.

No hay que perder el tiempo en decisiones que tengan un impacto menor ni hay que retrasar las decisiones que provocarían un gran impacto en la organización.

Para evitar que provoquen una perdida de tiempo, las acciones que provoquen un menor impacto y de rápida decisión deben colocarse al final de las reuniones, de modo que se evite que nos hagan perder tiempo.

Conocer cual es el tiempo límite para la toma de decisión es también de vital importancia para no generar problemas por un retraso incontrolado en la toma de decisión.

Los equipos tienen que formarse para que no únicamente transmitan los problemas sino que deben también intentar aportar soluciones, desde ángulos diferentes, pros y contras, limitaciones, el peor escenario posible, sin olvidar tener en cuenta los valores y la ética, de nuestra organización y los nuestros propios.

Es importante tener en cuenta todas las alternativas, los recursos necesarios, el riesgo que nos permitimos tomar, los objetivos, controlar la comunicación y ejecutar el plan minimizando los riesgos.

En el encabezamiento podéis ver un esquema lógico de toma de decisiones, si bien es verdad que éste proceso a veces debe durar pocos minutos mientras que para problemas más complejos y con mayor impacto debemos dedicarle más tiempo.

Marc Soriano
Coach ejecutivo

lunes, 26 de junio de 2017

Señales de que estás dando demasiado

Ayudar a tus seres queridos es una cualidad del carácter. Pero puede pasar que nuestras buenas intenciones se vuelvan inútiles y disfuncionales.


La solución no es dejar de ayudar por completo, sino poner límites cuando estén abusando de ti.


A continuación, te ofrecemos algunas señales de alerta que te ayudarán a saber cuando estás dando demasiado.

1. Tu ayuda fomenta codependencia, irresponsabilidad, incompetencia o mal carácter

A veces, tenemos que enfrentarnos al hecho de que nuestras buenas intenciones han ido mal. Esto es obvio cuando continuamente ayudas a la misma persona, incluso si gastas tus propios recursos…

Una ayuda saludable promueve el crecimiento de los demás, la independencia y el desarrollo de su potencial. Usa tus energías y recursos para ayudar a la gente y a causas que verdaderamente se beneficien.

2. La otra persona ha violado numerosos acuerdos, siempre pide ayuda y no la utiliza para hacer lo prometido

Es hora de dejar de creerles y dar oportunidades a quienes han demostrado no valorarlas. Al menos hasta que tengas pruebas sólidas de que están listos para usar tu ayuda para avanzar en su vida. Continuar solo hará que esa persona siga fallando y tú te sentirás enojado y resentido.

3. Tu ayuda provoca que la otra persona se estanque en su vida

Puedes ser muy útil al crear procesos que faciliten el avance de tus amigos en ciertos aspectos. Pero si la ayuda es desmedida, los condenas a no aprender a desarrollar sus capacidades.

Así, evitas que desarrollen nuevas habilidades y que descubran o exploren todas sus capacidades. Esto también se aplica a los padres sobreprotectores que evitan cualquier fracaso a sus hijos.

El fracaso es vital para crecer

4. Para ayudar debes cometer un acto deshonesto o comprometes tu integridad

Engañar a otros para ayudar a un amigo o decir mentiras por él son dos ejemplos de actos poco sanos. No puedes ayudar a alguien si eso te hará decepcionar a otros, guardar secretos muy graves o faltar a tu código moral.

Lo peor es que si continúas podrías encontrarte bajo una bola de mentiras que en verdad te afecten…

5. Te sientes manipulado para ayudar

A veces, resulta tan obvia la manipulación que realmente nos sentimos incómodos. Pero si eres una persona que se siente culpable por decir no, podrías no hacer caso a ese instinto.

Solo recuerda que la manipulación es el signo de que alguien busca sacar ventaja de ti. Analiza la situación y si de verdad te incomoda dar esa ayuda, evítalo.

6. Ya se ha vuelto imposible seguir prestando ayuda

El límite de la ayuda es ese punto en el que comienzas a sacrificar tu salud física o mental, tu bienestar económico o faltas a tus principios.

A veces, es necesario evitar ayudar cuando realmente no tienes nada que aportar sin ponerte en riesgo. Solo puedes ayudar si tú estás bien.

7. Tus relaciones se deterioran o simplemente se ven dañadas irremediablemente

La ayuda que des a los demás también te hace crecer y mejorar en tus relaciones. Si comienzan a verse afectadas con fraudes, conflictos, sentimientos de obligación o resentimiento son un problema.

Puede bastar con alejarte un poco para ver la situación desde otra perspectiva. En el peor de los casos, la relación puede estar fracturada en su totalidad. Si esto pasa, pocas veces hay algo que hacer, pero al menos te habrá quedado la experiencia.

8. Tu ayuda evita que la otra persona esté sana

Por mucho que seas una persona optimista, hay que aprender a admitir cuando alguien tiene problemas o desafíos que requieren ayuda profesional.

Retirar la ayuda puede ayudar a que la otra persona se haga con el control y enfrente su situación. Tu ayuda será más útil si logras que la otra persona conecte con los recursos profesionales adecuados. Estos pueden ser un tratamiento, hacer ejercicio, llevar una dieta sana, etc.

Crecemos en una sociedad donde nos enseñan que dar nos hace buenos ante los demás. Pero pocas veces nos enseñan a poner límites y crecemos sin hacerlo. Estos límites son los que nos hacen sentir más seguros y garantizan que al dar no nos perdamos.

Por lo tanto, comienza a establecer tus límites y date a respetar. Tú también tienes derecho a cuidarte.

Marc Soriano
Coach Ejecutivo

viernes, 23 de junio de 2017

¿Cuándo deja pistas el egoísmo?

Si examinas la última semana, o simplemente el día de hoy, seguro que recuerdas algún momento en el que has hecho algo por alguien. Algo que te ha supuesto un coste personal, ya sea en tiempo, dinero u otro tipo de recursos. Igual también recuerdas algún momento en el que has rechazado esta petición porque has considerado que este coste era demasiado alto.



Las personas no solemos ser una virtud de generosidad ni un continuo de comportamientos egoístas, más bien nos encontramos en un intermedio en el que nos movemos dependiendo de varios factores, entre ellos nuestro momento vital.

Infinidad de veces me he hecho la pregunta de “¿Soy egoísta si hago o no hago tal cosa?”. Esta pregunta surge cuando alguien nos hace una petición razonable y tenemos que valorar si accedemos o no, cuando acceder supone un coste, o cuando se nos ocurren formas de ayudar que pueden o no ser desmedidas para la responsabilidad que tenemos. Seguro que a ti se te ocurren más situaciones en las que te has hecho esa pregunta y a menudo la respuesta no es sencilla.

Por ello, indicaré algunos rasgos que os pueden ayudar en el camino a descubrir comportamientos egoístas, tanto propios como ajenos. Cuando se reproducen de manera constante podemos decir que son característicos de personas con exceso de ego:

1. No muestran sus debilidades y vulnerabilidades. 

Un motivo común y egoísta para no prestar ayuda es el temor a mostrar debilidad, a intentarlo y quedar en evidencia al sentir que nuestra acción en realidad no sirve de mucho. La persona piensa que, por echar una mano a la persona que la necesita, están mostrando debilidad e inseguridad interior.

Dejarán de lado la verdadera creencia de que todas las personas tenemos debilidades que nos convierten en humanos necesarias para aprender y evolucionar.

2. No aceptan las críticas constructivas.

Las personas en una actitud egoísta sostienen el pensamiento de que su entorno intenta menospreciar su trabajo y potencial. De este modo, intentarán a toda costa no reconocer una crítica constructiva, a menudo se defienden con la ironía y es muy complicado que reconozcan que están equivocados.

3. Consideran que merecen todo.

Las personas en una actitud egoísta se caracterizan por ser poco constantes a la hora de seguir sus metas. Podríamos decir que las cambian continuamente y demandan que cada una de sus ocurrencias sea valorada y tenida en cuenta de la misma forma que la de la persona que ya lleva una larga trayectoria.

Pueden llegar a pensar que el éxito estará siempre de su lado porque sí, dándoles igual a quien tengan que quitarse de en medio en su camino para conseguirlo.

4. No escuchan a los que están en desacuerdo con ellos. 

Las personas egoístas sienten como enemigos a aquellos que son maduros e inteligentes, ya que estos son capaces de respetar y escuchar las opiniones ajenas.

Escuchar y aprender de las demás opiniones es una buena oportunidad de ampliar los horizontes y crecer. Selecciona con lo que quieres quedarte pero no dejes de escuchar, no ignores porque temes ni le vuelvas la espalda al mundo.

5. Critican a espaldas de los demás. 

Las personas en actitud egoísta prefieren la crítica fácil y por la espalda. En el fondo temen no tener razón y al hacen desde la distancia para que la realidad no pueda estropear su idea de como tienen dibujado el mundo en su cabeza.

Necesitan creer, por ejemplo, que todas las personas que son pobres lo son porque no quieren trabajar y prefieren vivir en la calle o porque no tienen la suficiente fuerza de voluntad y constancia para formarse. Sosteniendo estas explicaciones pueden separarse mentalmente de las personas que viven en condiciones precarias, descartando la idea de que un día un golpe de mala fortuna pueda llevarlas al mismo lugar.

En el fondo temen por su palacio de cristal…

6. Agrandan sus logros. 

Una de las carencias más importantes y notorias de una persona en actitud egoísta tiene que ver con la falta de humildad. La humildad es una virtud preciosa y humana necesaria para crecer como seres humanos y personas sociables con nuestro entorno. Las personas egocéntricas únicamente taparán este potencial personal buscando resaltar y engrandecer sus logros.

Se adjudicarán más responsabilidad de la que les corresponde cuando el resultado ha sido un éxito y buscarán la salida de emergencia cuando el proyecto no haya terminado bien. Por otro lado, puedes contar con ellos para navegar, siempre y cuando el viento vaya a favor.

Los retos difíciles o desafiantes no están hechos para ellas.

7. Les da miedo arriesgarse. 

Pánico, terror. Enlazando con el punto anterior no consideran el fracaso porque nunca se exponen a él. Eso sí, no dudan en criticar de forma dura y severa cuando otros no consiguen aquello que pretenden. Son los primeros que te van a decir, si es que ya se veía venir…

Dentro de mi propio crecimiento personal, he sido testigo de algunos de los rasgos anteriores y cuando te das cuenta de ello, de que no te estás responsabilizando de tus acciones y comienzas a ver la luz de la madurez…

Es entonces cuando te das cuenta del daño que has hecho y que estabas haciendo a las personas que te quieren. Entonces es cuando comienzas a crecer y arriesgar. Y todo lo anterior comentado comienza a cambiar positivamente y florecer adecuadamente. Dejas de ser egoísta y dar amor a la vida y los demás.

Marc Soriano
Coach Ejecutivo

jueves, 22 de junio de 2017

Formas de entrenamiento mental para ejercitar tu cerebro

El cuerpo del ser humano es moldeable. Está programado para adaptarse a las condiciones ambientales en las que le toque vivir, al igual que el resto de partes de nuestro cuerpo. En nuestra sociedad, tenemos muchas facilidades para dirigir los cambios que queremos que se produzcan en nuestros cerebros, por lo que sacar el máximo potencial a través del entrenamiento mental dependerá de los retos que nos auto-impongamos y de cómo nos enfrentemos a los que vengan impuestos.


El entrenamiento mental es uno de los recursos que tenemos a nuestro alcance para mejorar o perfeccionar alguno o varios de nuestros procesos mentales. Es posible hacerlo mediante la ejecución de tareas mentalmente demandantes que, poco a poco, irán mejorando nuestras capacidades. La capacidad mental tiene cierta carga genética, pero no podemos achacarla únicamente a nuestro ADN, ya que tenemos la posibilidad de adquirir estrategias que la potencien.

Entrenar las capacidades cognitivas es muy similar a entrenar el cuerpo. Así, para conseguir mejoras es necesario salir de la zona de confort. Hacerlo en esfuerzo pero también en constancia, para poco a poco ir subiendo la dificultad. Una vez que estamos acostumbrados a cierta tarea, la hacemos de manera automática, dejando de ser un entrenamiento para pasar a ser una rutina.

Los siguientes son consejos de entrenamiento mental para ejercitar el cerebro y sacarle el máximo potencial:

1. Practicar deporte y actividades físicas

El ejercicio físico aeróbico, que involucra a la respiración, beneficia las capacidades cerebrales. Sobre todo, mejora aquellas basadas en la interacción entre el lóbulo frontal y el temporal medial. Influye en la memoria de trabajo y las funciones ejecutivas. El beneficio del deporte en la cognición tiene una explicación fisiológica, y es que favorece la producción de agentes neurotróficos.

Las sustancias neurotróficas hacen que incremente la plasticidad sináptica, la neurogénesis y la vascularización del cerebro. Hace que se reduzca la pérdida del volumen cerebral en la vejez, especialmente en el hipocampo, involucrado en la memoria y el aprendizaje. Para que el ejercicio sea beneficioso es importante que se dé con cierta asiduidad, alrededor de unos treinta minutos al día.

Los ejercicios cardiovasculares se pueden adaptar a las capacidades de cada uno. Si se trata de una persona que nunca ha hecho ejercicio, puede empezar caminando a un buen ritmo o jugando a deportes divertidos como el pádel o la natación. Los beneficios a nivel cognitivo del deporte perduran hasta la vejez, actuando como protector ante enfermedades como el Alzheimer.


2. Entrenar la memoria de trabajo

Ejercitar la memoria de trabajo es muy útil a la hora de estimular nuestras capacidades cognitivas. Existen gran cantidad de ejercicios con este fin. Una de las tareas diseñadas para este objetivo es la n-atrás. Esta tarea consiste en observar una pantalla en la que aparece una figura y desaparece, más tarde vuelve a presentarse. Hay que responder a la pregunta de si ha aparecido en el mismo lugar que la vez anterior.

Cada vez se puede ir aumentando la dificultad de la tarea preguntando, por ejemplo, si hace tres presentaciones, la figura se encontraba en el mismo sitio. Obliga a que se retenga información reciente durante un periodo de tiempo para luego compararlo con información actual. Lo interesante de esta tarea es que se han encontrado evidencias de la transferencia de la realización de ésta a otras habilidades como la fluidez del razonamiento.

Cualquier tarea que requiera la retención por un tiempo de información auditiva o visual para utilizarla, está ejercitando la memoria de trabajo y es una forma de entrenamiento mental. Por ejemplo, escuchar una serie de números, y repetirla en el orden inverso. Normalmente, se debe iniciar con un nivel de ejecución medio para ir adaptándolo a nuestra capacidad. Es importante encontrar el equilibrio entre que sea demandante pero posible realizarlo para no frustrarnos.

3. Salir de la zona de confort

Consiste en no acomodarse, si no hacemos cosas nuevas que supongan un reto no ejercitamos la mente. Encontrar aficiones que supongan un reto intelectual como aprender a tocar un instrumento también es entrenamiento mental. Por ejemplo, si disfrutamos viendo series, comenzaríamos viéndolas en versión original con subtítulos en castellano. Una vez que vez que lo seguimos sin problemas, ponemos subtítulos en inglés, hasta que seamos capaz de hacerlo sin ellos.

En definitiva, se trata de seguir aprendiendo durante toda la vida. Todos asumimos que los niños los están haciendo diariamente, porque es lo que toca a su edad. Los niños, además, tienen mayor facilidad para aprender y la neuroplasticidad está en su punto álgido. Pero como se ha podido observar últimamente, nunca es tarde para aprender.

Es lógico que las actividades que se realicen se deben adecuar a las capacidades y a la edad, y por supuesto deben ser actividades que nos gusten. La motivación es crucial para que no abandonemos la actividad. Los sudokus, las sopas de letras o aficiones en grupo, que pueden ser todavía más beneficiosas, como jugar al ajedrez. Las relaciones sociales también tienen un impacto positivo a nivel cognitivo.

4. La lectura

Es una de las formas de entrenamiento mental más eficaz, de bajo coste y con grandes beneficios. No es necesaria la utilización de tecnología ni obtener ninguna herramienta de alto coste, además, podemos hacerlo en cualquier sitio, y es una actividad placentera. Cuanto antes comencemos con el hábito de la lectura, mejor, por eso es importante inculcárselo a los más pequeños desde que aprender a leer con cuentos y relatos cortos.

Leer pone en juego muchos procesos mentales como la percepción, la memoria y el razonamiento. Cuando leemos descodificamos los estímulos visuales (letras, palabras, frases) convirtiéndolos en sonidos mentales para darles un significado. Esta acción activa amplias áreas de la corteza cerebral, lo que hace que sea un gran estimulador de la mente.

La lectura puede dar rienda suelta a la imaginación, promover la creatividad y ayuda a aprender nuevo vocabulario. Es una forma de seguir aprendiendo de una manera amena y divertida. Entre los factores que influyen en la reserva cognitiva, está la lectura como uno de los más importantes. Son numerosos los estudios que afirman que leer desde una edad temprana puede favorecer una reserva cognitiva alta.

5. Vivir en ambientes complejos y enriquecidos

Cuando nos referimos a los animales, como las ratas con las que se experimenta, un ambiente enriquecido es aquel que estimula al animal. Estímulos visuales y sonoros que hacen que la rata reciba información del ambiente. Si esto lo aplicamos a las personas, un ambiente enriquecido sería aquel que está repleto de novedades y complejidad, un ambiente en el que haya cambios y nos obligue a adaptarnos.

Por ejemplo, un niño que crece en un ambiente enriquecido, es un niño que siempre ha estado rodeado de información nueva y se le ha dejado participar. Una familia que toca el piano en casa y le enseña, en la que se anima a la lectura, al pensamiento crítico, en la que se deja opinar y aprender. Un ambiente en el que se proponen retos en los que hay que encontrar tus propias soluciones.

Según Stern, este tipo de ambiente complejo proporciona a los sujetos dos tipos de recursos. Por una lado nos proveería del “hardware” con más sinapsis y mayor arborización dendrítica; y el “software” que consiste en tener capacidades cognitivas más ajustadas. En la edad adulta vivir en un ambiente enriquecido se puede conseguir teniendo una vida activa, tanto física como mentalmente.

6. Potenciar la creatividad

Para mejorar nuestras capacidades cognitivas, no solo debemos realizar entrenamiento mental mediante ejercicios de cálculo, de flexibilidad mental, de memoria… también ayudan los ejercicios que se centran en dar rienda suelta a nuestra creatividad. La música, la pintura, la danza o el teatro, son actividades que favorecen la creatividad y que además, son aficiones que se pueden realizar en el tiempo libre, combatiendo el sedentarismo.

Realizar este tipo de actividades ayuda a inducir mayor flexibilidad mental y originalidad, asociándose con la activación de redes neuronales específicas. También se ha encontrado que la creatividad influye positivamente en la resiliencia y así hacer frente a las pérdidas y cambios que inevitablemente acompañan a la edad adulta.

La creatividad puede tener un impacto positivo a nivel cognitivo gracias a su influencia a otros niveles como la motivación, el aumento de las relaciones sociales o en componentes cognitivos. Cualquier tarea que proponga salir de la rutina e implique conocer nuevas personas tendrá un impacto en la calidad de vida de la personas, muy especialmente en la tercera edad.

7. Aprender idiomas

El lenguaje es una de las funciones superiores más complejas y que implican más áreas de la corteza cerebral. De manera innata, el ser humano tiene la capacidad de aprender idiomas, sobre todo en la infancia, ya que el cerebro es más plástico que nunca. Sin embargo, podemos aprender idiomas durante toda la vida. Aprender un nuevo idioma es una buena forma de entrenamiento mental.

Se han realizado numerosos estudios sobre los beneficios del bilingüismo, encontrando que produce mejor atención selectiva y está más desarrollado el hábito de conmutar contenidos mentales. Aprender dos lenguas desde que se aprende a hablar y utilizarlos en el ámbito familiar, social y educativo es lo más beneficioso. Cuando se aprenden después de la infancia, el segundo idioma estará supeditado al primero.

La única forma de generar los automatismos lingüísticos sin necesidad de traducir todo simultáneamente de la lengua materna es, no solo aprendiendo un idioma sino utilizándolo. Por eso, no vale con aprender dos horas a la semana un idioma, en el que normalmente se aprende gramática sin utilizar la lengua en sí. Es mejor para nuestro cerebro utilizarlo realizando intercambios con nativos, por ejemplo.

Conclusiones

La estimulación cognitiva y mantener un estilo de vida activo, puede prevenir de enfermedades neurodegenerativas o compensar lesiones neurológicas ya que aumenta nuestra reserva cognitiva y se activan mecanismos compensatorios del daño. No solo es importante realizar ejercicios de entrenamiento mental en la vejez, sino que es importante hacerlo durante todo el ciclo vital.

Escapar de la rutina, ser una persona activa, con ganas de aprender y descubrir cosas puede ayudar a qué saques el máximo rendimiento a tu mente. Imponerse retos intelectuales, salir de la monotonía y el sedentarismo son las formas más eficaces del entrenamiento mental. No solo consiste en hacer ejercicios de cálculo, o de memoria, sino en cambiar los hábitos.

En la investigación sobre la reserva cognitiva, los principales factores que influyen en la plasticidad del cerebro es el trabajo que se desempeña a lo largo de la vida, el hábito de lectura, los años de educación y la red social que se tiene. Por lo que el cerebro se moldea desde nuestro primer año de vida hasta que morimos, lo que constituye una ventana de oportunidad para intervenir de manera consciente sobre su arquitectura de procesos en cualquier momento.

Bibliografía

Fink A., Grabner R.H., Gebauer D., Reishofer G., Koschut-nig K., Ebner. (2010) Enhancing creativity by means ofcognitive stimulation: evidence from an fMRI study. Neuroimage, 52(4):1687-95.

Redolat R. (2012). La estimulación mental como factor potenciador de la reserva cognitiva y del envejecimiento activo. Informació psiclògica, 104:72-83.

Redolat R. y Mesa-Gresa P. (2012). Potential benefits and limitations of enriched environments and cognitive activity on age-related behavioural decline. Current Topics in Behavioral Neuroscience, 10:293-316.

Stern Y. (2009). Cognitive reserve. Neuropsychologia, 47(10), 2015-28.

Marc Soriano
Coach Ejecutivo