miércoles, 7 de octubre de 2015

Coaching ejecutivo

Todo ejecutivo quiere llegar muy alto pero los seres humanos no son perfectos y por lo tanto un ejecutivo se satura. No sabe qué hacer, qué pasos seguir, necesita liberar ese estrés, ser más productivo y llegar más lejos. ¿Pero cómo?

Te encuentras en un proceso estancado y es entonces cuando recurres al coaching ejecutivo. El coaching ejecutivo es cuando contratas a alguien para que sea tu entrenador personal, para que te ayude a alcanzar la máxima excelencia en tu trabajo y que sobretodo, a la vez te haga ir menos estresado y estar más feliz.

De nada sirve ganar unas cuantas monedas más contratando un coaching ejecutivo si luego estás constantemente deprimido y la vida no te sabe a nada.

¿Cuando debes contratar un Coaching ejecutivo?

La mayoría de ejecutivos esperan a estar muy desesperados para contratar un coaching ejecutivo o buscar soluciones a sus problemas. Lo curioso es que al estar en esa desesperación lo único que hacen es calmar su sed y luego, cuando vuelven a sentirse mal y perdidos vuelven a contratar un coaching ejecutivo.

No voy a decirte que cada mes tendrías que tener un coaching ejecutivo en tu vida porque eso es absurdo, estaríamos otra vez cogiendo algo y llevándolo al absurdo del consumismo, como esos productos tecnológicos que se hacen expresamente para que fallen en pocos años y así tengas que comprar más. Mi máximo objetivo siempre es convertirte en tu propio maestro para que no tengas que recurrir a mí todos los días de tu vida durante los próximos 30 años.

La mayoría de coaching ejecutivo lo que hace es darte peces, yo siempre enseño a pescar para que tú mismo cojas los peces.

Jamás hagas caso a alguien que te diga que un coaching ejecutivo debería ser el pan de cada día tuyo, el resto de tu vida, porque esa persona solo quiere tu dinero.

Un coaching ejecutivo debes contratarlo cuando empiezas a ver que algo va mal, debes solucionar y re-encausar tu trabajo y tu vida con el coaching ejecutivo y posteriormente seguir tu rumbo, pero sin descuidar que debes seguir mejorando y que en la vida hay algo más que hacer dinero. Es importante que encuentres tiempo para ti más allá del trabajo.

Un buen coaching ejecutivo no solo te enseña a ser más productivo y ganar más dinero, también te enseña a relajarte, encontrarle sentido a la vida y buscar tu verdadero yo porque sin esto, seguirás sintiéndote vacío, como que te falta algo.

Constantemente acuden a mí ejecutivos en busca de un coach y, prácticamente todos, tienen el mismo problema. Estrés, mucho estrés, quieren ser más productivos y no encuentran su camino. Ganan cientos y miles de euros al mes pero no son felices, no se expresan con felicidad. Un día quieren hacer esto y al siguiente lo otro y no saben dónde meterse y marean la perdíz constantemente de aquí para allá.

Cuando se les pasa la depresión vuelven a un estado normal hasta que la tormenta vuelve de nuevo. Viajan, se buscan a si mismos pero el malestar jamás desaparece hasta que dan con un buen coaching ejecutivo.

Lo principal que tienes que ver con un coaching ejecutivo es si te gustan sus enseñanzas. Si un coaching ejecutivo solo hace eso, es decir, dar coach a ejecutivos.

Personalmente deberías confiar en aquellos coach ejecutivos que han dado seminarios, que tienen libros, dvd’s y demás productos. Eso significa que su mente está llena de ideas, de ejemplos y si tu coaching ejecutivo además tiene una empresa de éxito (repito que no debe ser sólamente de dar coach) significa que te encuentras ante un hombre que vive el éxito y que puede asesorarte en él. Imagina un escritor de best-sellers que se pone a dar coaching ejecutivo. Esa persona demuestra que tiene mucho fondo.

Tienes que tener buena vibra con tu coach ejecutivo y por lo tanto debes saber qué te puede ofrecer. Debes ver la congruencia y basarte en que experiencia tienen enseñando a los demás a mejorar. Tampoco debes dejarte atraer por los prejuicios porque sería el lado opuesto e igual de malo. Debes valorar con inteligencia.

Qué deberías solucionar gracias a tu coaching ejecutivo

Deberías conseguir lo que yo llamo FEPE, que son las siglas de felicidad, menos estrés, más productividad y más eficiencia, esa es la excelencia del coaching ejecutivo que te ayuda a alcanzar tus metas.

Más felicidad

Sin felicidad en tu vida no lograrás ser más productivo y hacer las coas mejor, porque ese vacío siempre estará aniquilando tus esperanzas. Por eso un coach no tiene que ayudarte sólamente a mejorar en tu trabajo, debe buscar la base de tu infelicidad y solucionarla para que puedas ser enormemente productivo, feliz y conseguir tus objetivos.

Menos estrés

El estrés parece que va unido a ser ejecutivo pero esto es absurdo, no tiene porque ser así. Un buen coaching ejecutivo te ayuda a encontrar un equilibrio, ser capaz de hacer mejor las cosas pero a la vez ir menos estresado. ¿Cómo se consigue? Muy fácil; aprovechando cada momento no solo para trabajar sino para relajarte. La base de la vida no solo se basa en ser más productivo llevándote un libro para leer mientras esperas al médico. Un buen ejecutivo tiene que saber aprovechar su tiempo.

Por ejemplo, no sólo veas tus viajes como trabajo, puedes aprovecharlos con las correctas indicaciones para disfrutarlos enormemente y así, cambias un estrés por algo divertido y relajante. Tendrás tu momento de trabajo y tu momento de disfrute.

Más productividad

A la larga es normal que un ejecutivo pierda productividad y éstos normalmente te contratan para mejorar su productividad, pero no se dan cuenta que sin felicidad y menos estrés no habrá productividad porque es, precisamente eso, lo que merma tu productividad. A parte hay muchas técnicas y formas de mejorar la productividad de una forma increíble.

Más eficiencia

¿Es posible mejorar la productividad y eficiencia a la vez? De pequeño me decían siempre que hiciera las cosas despacio porque sino cometía muchos fallos. Pero no compartía esa opinión, me gustaba hacer las cosas deprisa y con eficiencia. Luego era el primero de clase escribiendo a más de 500 pulsaciones por minuto. 

Eso es porque cuando aprendes a ser productivo y eficiente sacas el doble de rendimiento. Míralo así, cuando yo escribo un libro en tres días, a toda velocidad sin parar, las ideas salen de mi mente como si fueran helados y la información está fresca. En cambio cuando tardas 6 meses tienes que ir releyendo, recordando y todo está menos fresco.

Se puede ser tremendamente productivo y muy eficiente venciendo a tus competidores como si nada, y un buen coaching ejecutivo debe enseñarte eso.

Marc Soriano
Coach ejecutivo

viernes, 2 de octubre de 2015

Preguntas claves para tu desarrollo personal

El Desarrollo Personal no busca otra cosa que liberar el potencial que todo persona lleva consigo; un potencial infinito (repito infinito), pero muy constreñido por diversas razones, y cuya última finalidad no es otra que cumplir con un proyecto de vida y ser feliz.

Todo el mundo tiene sueños y todo el mundo aspira a cumplirlos. A veces por miedo, por falta de método, por desistir... se desintegran y esfuman.

¿Qué es lo primero de todo? 

SABER LO QUE QUIERES. 
«La razón número uno por la que la mayoría de la gente no obtiene lo que quiere es que no sabe lo que quiere». Cuando no tienes claro tus metas te conviertes en una veleta que queda a merced del viento que sopla moviéndose de un lado a otro. «No hay buen viento para quien no sabe a dónde va», decía el cordobés Séneca. Cuanto más específico, detallado y concreto sea lo que quieres, mejor, porque se pueden alinear todos los recursos y energías hacia ese objetivo, de otro modo estarás muy desorientado, tirando por un lado y otro, dando palos de ciego sin rumbo fijo. La claridad es fuerza; energía poderosa que hace que la sincronicidad del Universo (personas y circunstancias) se ponga en marcha para ayudarte. La mayoría de la gente funciona por inercia, en piloto automático, dejándose llevar. El Universo es una especie de camarero detrás de la barra de un bar que te dice: «¿Qué quiere usted?» Y tú estás allí dubitativo: «Pues es que no sé...» Y el camarero te dice: «Ahora cuando lo tenga claro vengo y me dice...» El Universo (camarero) no puede mover ficha si tú no concretas


¿Qué es lo que te será muy útil?

SABER PEDIR AYUDA. 
Si sabes lo que quieres de verdad y lo comunicas a la gente, te tendrán en la cabeza y cuando surja la ocasión se les encenderá la bombilla acordándose de ti. Hay mucha gente dispuesta a ayudar y ayudarte. Todo parece más difícil de lo que es, pero no es tanto. Recuerda que entre tú y cualquier persona del mundo nos separan 6 nodos. Es la teoría de los 6 grados de Harvard. Con 6 movimientos se puede llegar a cualquier persona. ¿Que la ilusión de tu vida es trabajar en finanzas en Singapur, vivir en Río de Janeiro o montar una empresa en Australia? Cuéntalo, dile al mundo que eso es lo que te gustaría. Antes de lo que esperas alguien te dirá: «Pues yo conozco a X que...». Las cosas empiezan a moverse, a confluir hacia "tu objetivo". No desaproveches ocasión para pedir lo que quieres. No tengas miedo al rechazo. No pierdes nada. Pide.


¿Qué es lo más importante? 

TU DETERMINACIÓN. 
Si tú quieres algo de verdad, desde lo más profundo de tu ser, nada ni nadie te impedirá que lo consigas. Siempre ha sido así. Pero hay algo innegociable: tu determinación inquebrantable. En cierta ocasión decía el actor Will Smith: «Podrás ser más talentoso que yo, podrás ser más inteligente que yo, pero si nos subimos a una cinta de correr sólo hay dos opciones: o tú te bajas primero o yo voy a morir. Es así de simple». 

Eso se llama morir por tus sueños, apostar por la vida. No digas que quieres algo de verdad, si realmente no estás dispuesto a darlo todo, a vaciarte, a dejarte el alma. Los obstáculos son la forma que tiene el sabio Universo de ponerte a prueba para ver hasta dónde estás dispuesto a luchar por tus sueños. De separar entre paja y grano, entre los que dicen que quieren algo (palabras) de los que realmente lo quieren (determinación). La mayoría al ver lo dura que es la escalada, se autodescartan, dejan vía libre a los que continúan.

¿Qué es lo más peligroso?

PERDER LA FE. 
Que te vengas abajo. Que cuando aparezcan dudas, bajones y momentos de debilidad, desistas. Cuando apuestas tu vida por algo ese algo no se materializa de un día para otro. No se siembra hoy y se recoge mañana. Y entre uno y otro momento las sequías y las malas cosechas existen, por lo que tendrás que demostrar resiliencia. Hablar de FE, es hablar de Resistencia Emocional, de ser mentalmente fuerte para cuando todo invita a abandonar, mantenerte firme. Lo decía Robert Frost: «En dos palabras puedo resumir cuanto he aprendido acerca de la vida: Sigue adelante». No te olvides de Calvin Coolidge: «Nada en este mundo puede sustituir a la persistencia. El talento no puede; nada es más común que los fracasados con talento. El genio no puede; los genios no reconocidos son moneda común. La educación no puede; el mundo está lleno de perdedores que recibieron la mejor educación. La persistencia y la determinación por si solos son omnipotentes».

¿Cuál es el mayor activo?

TU CAPACIDAD DE APRENDER. 
La cuestión no es si algo es o no posible, sino cómo conseguirlo. Y cuando te pones en movimiento hacia aquel lugar con el que sueñas, no lo sabes todo, ni conoces todas las herramientas, ni todos los métodos, ni a todas las personas... No importa, tienes lo más esencial que necesitas: Tu capacidad de aprender. Tu actitud por querer seguir hacia adelante. Pregunta, indaga, investiga, lee, llama, come con gente... las puertas se irán abriendo poco a poco. Lo decía Jim Rohn: «El aprendizaje es el comienzo de la riqueza. El aprendizaje es el comienzo de la salud. El aprendizaje es el comienzo de la espiritualidad. Buscar y aprender es donde los milagros tienen sus comienzos». Y también no te olvides de Jose Narosky: «Las puertas sólo se abren para aquel que gira el picaporte».

¿Qué te puede hacer perder la concentración?

LA DISPERSIÓN. 
Recuerda las palabras de Steve Jobs: «Cuando te dedicas intensamente a algo durante un tiempo, tienes que dejar otras vidas que podrías estar viviendo». Lo siento, no puedes vivir todas esas cientos de vidas que te gustaría. La Excelencia es hermana del Compromiso. Tienes que apostar por algo y darlo todo. Las medias tintas no valen. Es una cuestión de sentido común. Si trabajas 10 horas y la energía de esas 10 horas están al servicio de un proyecto grande (tu proyecto), no es lo mismo que si las distribuyes en 5 horas, 3 horas y 2 horas tocando tres palos diferentes. Quien se dedica full-time a algo gana al resto porque ha dado más pedaladas, y al final, la repetición es la madre de la destreza. La repetición vence con frecuencia al talento.

¿Cuál es tu peor vicio?

QUEDARTE QUIETO. 
El peor vicio que puedes tener: que te quedes parado, quieto, inmóvil esperando que se alineen los planetas para que se den las circunstancias precisas y aparezcan todas las respuestas. Lo siento, no ocurrirá. La acción es la verdadera medida de la inteligencia. Ponte en movimiento y las soluciones irán apareciendo por el camino. No te olvides de las palabras de Napoleon Hill en su obra Piense y hágase rico apunta: «No espere. Nunca va a ser el momento justo. Empiece en donde usted se encuentra y trabaje con las herramientas que pueda tener a su disposición ahora, y mejores herramientas van a ir apareciendo a medida que usted va avanzando».

Marc Soriano
Coach ejecutivo

martes, 29 de septiembre de 2015

Cómo llegar a ocupar un puesto directivo

Son muchas las cualidades que debes de desarrollar para conseguir ocupar un puesto directivo. Quizás las tres más importantes son: liderazgo, poder de negociación y orientación a resultados. Actualmente muchas empresas españolas necesitan de directivos proactivos que dispongan de una gran visión de negocio, capaces de solventar cualquier tipo de problema de la forma más rápida y eficaz, siempre adaptándose a las nuevas exigencias del mercado. De modo que llegar a lo más alto de una organización requiere mucho sacrificio. Si buscas empleo como alto cargo ten en cuenta los siguientes valores que tiene que reunir un directivo:



Visión de la organización: no es otra cosa que la capacidad de valorar la empresa más allá de los límites de la propia función, comprender la interrelación entre los diferentes stakeholders y desarrollar la cooperación interfuncional.

Orientación de logros y resultados: preocupación por realizar correctamente el propio trabajo o conseguir los objetivos marcados.

Capacidad de gestión: es clave la orientación al cliente, tener capacidad para tomar decisiones y saber gestionar los recursos, el tiempo y la información.

Negociación: es la capacidad de alcanzar acuerdos satisfactorios para la empresa, descubriendo o creando elementos que generan valor añadido a la relación.

Networking: es la capacidad de desarrollar, mantener y utilizar una amplia red de relaciones con personas clave dentro de la empresa y del sector para establecer alianzas que puedan impulsar el nepocio.

Comunicación: saber escuchar, transmitir ideas y emociones de manera efectiva y con empatía, empleando el canal adecuado en el momento oportuno. También es importante la capacidad de síntesisi y de sacar conclusiones.

Coaching: consiste en una evaluación e identificación de áreas de mejora, fijación de objetivos y plan de acción, determinación de quién va a ayudar en el proceso y realización de seguimiento de los resultados obtenidos.

Proactividad e iniciativa: es la capacidad de mostrar un comportamiento emprendedor, iniciando e impulsando los cambios necesarios con energía y responsabilidad personal.

Marc Soriano
Coach ejecutivo


viernes, 25 de septiembre de 2015

Una herramienta indispensable: La visión financiera

En España, como en otras partes del mundo, son pocas las empresas que sobreviven a los primeros años de vida, aun siendo nuestro país calificado por la GEM (Global Entrepreneurship Monitor) como uno de los primeros países con niveles más elevados en emprendimiento. 


Si bien el empresario español tiene la habilidad para reaccionar frente a los cambios del ecosistema que pudieran influir en su negocio, y puede solucionar problemas coyunturales de manera rápida, no es suficiente para tener un crecimiento seguro y sostenible.

Este comportamiento reactivo ante difíciles situaciones financieras debería ser reemplazado por una planificación disciplinada y predictiva; es decir, contar con una visión financiera.

Cuando las empresas comienzan a aumentar sus ventas, posicionarse en el mercado, tener mayor reconocimiento ante sus clientes; puede venir el desorden: la falta de disciplina financiera, desorganización, y (lo peor) la pérdida de eficiencia ante la impaciencia de un cliente desesperado por el cumplimiento de su pedido. El punto es cuando la rentabilidad marginal cambia a un sentido negativo y debido a esos factores se termina afectando el desarrollo.

Sin embargo, una forma de visualizar si la empresa está atravesando por estos tipos de problemas es cuando ésta depende más del sistema financiero, que de sus propias acciones. Esto quiere decir que los niveles de liquidez no soportan la actual estructura empresarial, y para gestionar el negocio se depende más de los bancos o de terceros. Es por eso que en la actualidad, se debe tener proyecciones a resultados futuros estabilizando la situación y el control financiero.

En algunos casos se tendrá que reestructurar la organización para reemplazar ineficiencias, racionalizar los gastos de publicidad y promoción, reducir el capital de trabajo, y convertir pesados costos fijos en ligeros costos variables; siempre buscando hacer un efecto positivo y multiplicador en el saldo del flujo de caja. En otros casos, se debe considerar la venta de activos improductivos, y no recibir llamadas de nuevos financiamientos que ofrezcan arreglo sin consecuencias de situaciones financieras y que a veces solo terminan perjudicando a la empresa. Por ello, el mejoramiento de una empresa no puede ser calco ni copia de otra. Solo depende del criterio frío que tenga el empresario o emprendedor en su visión financiera.

Marc Soriano
Coach ejecutivo

miércoles, 23 de septiembre de 2015

7 síntomas que nos ayudan a reconocer la procrastinación

¿Quién no se ha visto en la tentación de procrastinar? 
O, ¿Quién no ha procrastinado alguna o varias veces en su vida? 
El hecho es que esto no se vuelva un hábito en nuestras vidas porque sino será muy contraproducente tanto para nuestra faceta personal, profesional, familiar, etc. 


¿Sabemos reconocer cuáles son los síntomas del procrastinador? 

Enterémonos para luchar y efectuar las acciones adecuadas para no caer en esta grave “enfermedad”.

1. Falta de visión: 

Debemos saber qué es lo que queremos conseguir, cómo queremos conseguirlo y por qué. Si estamos bien enfocados en esto, no tendremos ni un minuto para vacilar y procrastinar.

2. Falta de tiempo: 

Hay tiempo para todo, somos nosotros mismos los que nos ponemos barreras mentales y sufrimos. Sin embargo, si analizamos bien lo que tenemos que hacer y pensamos cómo hacerlo, no nos tomará mucho tiempo. Debemos avanzar.

3. Falta de organización: 

Este es uno de los síntomas principales de la procrastinación. Si somos desorganizados no sabremos qué tenemos que hacer, para cuándo, cómo, etc., debemos saber todo lo que tenemos que realizar en el día a día y de aquí a semanas. Una agenda bien organizada hará nuestra vida más fácil. Alcanzaremos tener tiempo para todo aquello que queramos hacer; sabremos cuáles son nuestras prioridades.

4. Cansancio: 

Pospongo un proyecto porque estoy cansado. Dar el primer paso es el más difícil hacia la resolución de una tarea. Decide, toma vitaminas, hidrátate, aliméntate bien, descansa tus horas y vence ese cansancio. No dejes que tus bajas energías te limiten.

5. Miedo: 

El temor a no lograr nuestros objetivos pueden ser una gran barrera hacia nuestros sueños. No tengas miedo al fracaso, no tengas miedo a intentarlo. Este estado de miedo hacia el éxito puede dejarnos en un estado de inacción y apatía del que puede ser muy difícil salir. Afronta las cosas, sean positivos o no tan positivos los resultados. Peor es que te quedes sin hacer nada. ¿Cierto?

6. Las distracciones: 

Este mundo tecnológico nos hace perdernos en un mar de distracciones. Los teléfonos, redes sociales, emails, whatsapp, etc. nos distraen. A la hora de trabajar, bloquéate de todo esto y enfoca tu atención en aquello que deseas resolver. Mientras más rápido lo hagas, más fácil será avanzar tu día.

7. Incapacidad: 

Muchas veces el ser humano se siente incapaz de hacer las cosas. Se subvalúa en sus acciones, en su inteligencia y piensa que no puede hacerlo, por lo tanto le es muy complejo empezar algún proyecto. No te sientas amenazado con esto, si alguien te asignó una tarea que parece difícil es porque confía en tí y en tu capacidad. Házlo. Busca ayuda. Define los puntos importantes, cómo hacerlo, cuándo, con qué herramientas, quiénes pueden colaborar con la solución, etc. Tú puedes hacerlo y no es menos capaz quien pide ayuda para resolverlo.

¿Tienes estos síntomas? ¡Vamos tú puedes vencerlos!

Marc Soriano
Coach ejecutivo