martes, 14 de marzo de 2017

¿Te lo mereces?

Como líder en la empresa ¿Crees que te mereces lo que aún no te has ganado?.

Cuando una empresa contrata a un líder para dirigir un proyecto con su correspondiente equipo, puede llegar a pensar que tiene algunos derechos como jefe, como CEO, como líder, etc... incluso algunos empresarios se creen con el derecho de recibir cierto trato por parte de sus trabajadores. "Soy el jefe, el dueño, el CEO, y no tengo que hacer nada para ganarme ciertos derechos exigibles a mis empleados. Sencillamente me los merezco".

Las 5 trampas en las creencias de un líder que debe evitar a toda costa,


1. Quieren ser respetados sin respetar.
Un gerente tiene subordinados, mientras un líder tiene seguidores. El respeto es de esas cosas que ni el dinero puede comprar. Con dinero puedes comprar la falsedad de las personas en el trato hacia tí. Con tu estatus en la empresa puedes comprar el miedo, pero el respeto hay que ganárselo, ya que es una cuestión personal del carácter y capacidades.

2. Necesidad d adulación.
Si tu ego necesita constantes adulaciones, con el tiempo te enfrentarás a demasiados problemas en los negocios, e incluso con la pérdida del respeto y reconocimiento. Las personas que necesitan constantemente las medallas rara vez son personas de fiar, ya que tienden a apoderarse del mérito general para hacerlo personalmente individual.

3. Exigir sacrificios.
Y más en una situación como la actual, muchos líderes sienten que tienen derecho a exigir sacrificios a los demás. Las personas racionales estarán dispuestas a sacrificarse por la empresa por diferentes razones. Sin embargo, toda persona que hace un sacrificio quiere que ese esfuerzo sea reconocido adecuadamente.

Cuenta Mark Sanborn que una empresa de fabricación se enfrentó a una crisis empresarial, pidiendo sacrificios a sus trabajadores en salarios, beneficios y en horas de trabajo. Los empleados estuvieron de acuerdo a la hora de aceptar esta situación. Gracias a esos sacrificios y esfuerzos de los empleados, la empresa volvió a ser rentable, aumentando considerablemente sus ingresos y beneficios, pero la empresa nunca premió a los empleados por los sacrificios pasados.

Los empleados se sintieron traicionados y moralmente hundidos. La vida da muchas vueltas, por lo que si el día de mañana esa empresa atravesara por la misma situación y volvieran a necesitar un esfuerzo de los trabajadores, éstos sí estarían en su derecho de decir: "que se sacrifique él"

4. Confianza.
La relación en los negocios únicamente es posible gracias a que se basa en un pilar fundamental: la confianza. Confianza con tus proveedores, los clientes te compran porque tienen confianza en tí, etc... pierde la confianza como empresa y tu negocio estará muerto. Si no te ganas la confianza de tu equipo, jamás serás un líder. Un famoso gurú de la dirección empresarial y gerencia, Tom Peters, respondió a la pregunta: ¿Cómo me puedo ganar la confianza de mi equipo?. Peters sólo dijo: "Debes ser digno de confianza. No hay otra forma o estrategia".

5. Creer que tus empleados son tus amigos.

Un gerente puede contar un chiste malo y todos se reirán. Si pregunta quién lo puede acompañar a llevar su coche al taller, todos se ofrecerán voluntarios, pero los empleados no son tus amigos, aunque se comporten como tal. De hecho, no esperes amistad por el simple hecho de que trabajan contigo. La amistad, también hay que ganársela.


Marc Soriano 
Coach ejecutivo

lunes, 13 de marzo de 2017

Cómo puedes librarte de un trepa... sin perder las formas

Hablar cara a cara con quien pretende vivir y crecer profesionalmente a costa de tus logros es una de las mejores opciones para desenmascarar a estos individuos, inseguros por naturaleza y muy mediocres.



¿Llevas semanas trabajando en un proyecto para tu jefe y descubres que tu colega, ese que nunca te ha prestado atención, se muestra extrañamente atento? Cuidado, porque te puede pisar la idea, hacerla suya y, antes de que te des cuenta, habrá vendido tu trabajo como propio. «Si además es muy receptivo cuando recibes alabanzas de tu superior, suele significar que, por detrás, te la está jugando».

Éstas son las pistas para anticiparse a las tretas de un trepa profesional. «la falta de seguridad en uno mismo escondida tras la historia de lo bueno que es uno. Se trata de alguien débil que podrá caer ante la seducción de un posible ascenso».

El trepa seduce, engaña y cautiva con su actitud, tanto a los que quiere utilizar como canal para crecer como a los jefes. Para librarte de este parásito la clave está en detectarlo a tiempo. Estas recomendaciones pueden ayudarte a conseguirlo.

Dobleces. 
El trepa es medianamente competente pero no lo suficiente como para destacar por sí mismo. Por ello utiliza rumores, peloteo, dobleces y desprestigios que va desplegando sutilmente.  «tiene un doble objetivo: evitar que cualquier otro destaque, e intentar a toda costa ganarse a sus superiores. El fin último es más reconocimiento, que se puede traducir en mayor salario, determinados privilegios o promociones».

Conflictos.
Este personaje es nocivo en el equipo, genera conflictos o es de los que llega al engaño y la trama para ascender. Si tienes la más mínima sospecha, actúa. Te aconsejo «hablar con él directamente. Cotillear no ayuda más que a acrecentar el malestar de todos los afectados». Considera que es importante hablar utilizando una estructura en la que el trepa no se sienta acusado, «tratar primero el comportamiento no deseado, después de cómo te hace sentir y, por último, hacer una petición directa».

Defensa.
El trepa suele ser inseguro y necesitado de aplauso y también tiene mucha ansiedad. Es una persona que, con toda seguridad, está en peor situación que una persona normal». Por eso, una de sus recomendaciones para ignorar sus intenciones es «enfocarnos en nuestro trabajo y objetivos, los suyos están claramente dispersos. También es aconsejable dejar todo por escrito, y poner en copia tanto a los compañeros como al jefe». «Sobre todo no mostrarnos débiles, serviles o inexpertos. Si nuestra ventaja competitiva se basa en hechos y logros, hará que seamos imbatibles.

Evidencia.
La coherencia consiste en hacer lo que se dice, y en decir lo que se piensa o se siente. Es en este último aspecto donde descubrimos a quien no viene de frente». Y esa evidencia es lo que puede desenmascarar a este personaje: 
«Es bueno conversar con él sobre inquietudes y valores. En ese terreno se mueve con dificultad, y debe jugar en una simulación permanente. En ese cara a cara, el trepa quiere apropiarse de información, pregunta mucho y cuenta poco. Suele pedir más de lo que da». «Cuando actúa ante terceros, especialmente ante quienes desea lucir la medalla robada, sus frases se llenan del ‘yo, ‘mi’, ‘me’ y ‘conmigo’». 
«Cuando habla de ‘nosotros’ para contar una idea o un logro que no le pertenece. Esto también es aplicable a momentos en los que participa de un proyecto de otra persona, y al dar su opinión habla en primera persona del plural».

Seducción. 
Una de las habilidades del trepa es la seducción que, junto con el engaño, maneja a su antojo. Este prestidigitador de emociones es capaz de detectar la idea más brillante y, además de hacerla propia. Una vez que se ha colgado la medalla, tratará de convertirte en su aliado con la promesa de compensarte cuando consiga sus objetivos, que antes eran los tuyos. Para evitar ser tentado por esos encantos, te recomiendo «ser precavido y no mostrar a los demás las ideas creativas antes de haberlas hablado con el jefe y, sobre todo, no criticar a los demás, pues será un arma que muchos podrán utilizar en tu contra en el futuro».

Paciencia.
Y ante la certeza de que alguien quiere crecer en la empresa a tu costa, paciencia y prudencia. «La mentira y las malas artes dejan rastro, es cuestión de tiempo que salgan a la luz». No caigas en el juego de los rumores y las difamaciones por la espalda, «en esa partida, perder es muy fácil. La mejor receta es no dejarse contagiar».

Marc Soriano
Coach ejecutivo

jueves, 25 de agosto de 2016

"Cuanto mas SIMPLE eres, mas PODEROSO te vuelves"

Los seres humanos tenemos la cualidades COMPLICARNOS la vida; lo hacemos continuamente en nuestros quehaceres diarios y en nuestras decisiones.



Analizamos pros y contras; opiniones de los demás, las nuestras propias, tenemos en cuenta nuestros MIEDOS, expectativas y deseos.


Sin embargo; no ESCUCHAMOS; o mejor dicho no nos escuchamos; y con ESCUCHAR me refiero a nuestros SENTIMIENTOS.

Nuestros sentimientos son las palabras con la que nuestra ALMA nos habla; y nos lanza a vivir la vida; lo que nos impulsa a EXPERIMENTAR.

Esa SIMPLEZA en la toma de decisiones; es además la que nos guía vacía el verdadero APRENDIZAJE (=evolucion).

Porque seguir a nuestros SENTIMIENTOS, nos empuja a EXPERIMENTAR situaciones de vida que están directamente relacionadas con lo que tenemos que aprender, y que una vez vividas se transforman en SABIDURÍA, en nuestra sabiduría.

Tenemos que entender que vivir el AMOR; la ira o el MIEDO es la verdadera transformación personal; aunque tenemos que vivirlas sin la percepción y valoración de los RESULTADOS.

Y ahí radica la clave, nos enfocamos con frecuencia en los resultados exteriores de las experiencias que vivimos, y no hacia el aprendizaje interior, y la SABIDURÍA que adquirimos.

La vida es SER simple, y vivirla con SIMPLEZA nos da además LIBERTAD; la libertad que nos confiere el único objetivo que ser cada día algo más SABIOS.

Marc Soriano
Coach ejecutivo

domingo, 6 de marzo de 2016

Coaching ¿moda o necesidad?

Cada vez aparece con más insistencia en los planes de formación el concepto “coaching”, y en alguna conversación informal con algún Responsable de Formación ha surgido la pregunta: “¿Es otro invento de las consultoras para sacarnos nuestros escasos fondos para formación?”.




En cada uno de nosotros hay un mecánico del automóvil, un preparador físico o un psicoanalista. Parece que todos conocemos la solución mágica… para los demás. Y como yo tengo un extraordinario respeto para los profesionales que se dedican a tareas tan complicadas, he de recurrir a ellos cuando tengo algún problema que ellos me puedan solucionar pero, antes de quedar en sus manos, me preocupo por saber algo más: su experiencia, competencias, conocimientos, referencias, etc…

Creo que lo mismo debe suceder con el coaching. A su sombra se acogen profesionales mejor o peor cualificados y proliferan masters, academias, centros de estudios, etc…, dispuestos a expedir el correspondiente certificado o licencia para desarrollar su tarea como coach.

Para dignificar este rol, todos debemos de ser muy exigentes para que no nos den “gato por liebre”.

No, no es sencillo ser coach. Hacer coaching supone desarrollar unas competencias y habilidades que tocan diferentes campos, muy complejos todos ellos, que el coach debe de relacionar para encontrar el mejor camino de resolución para la persona a formar.

El coach debe de ser psicólogo para entender con la suficiente profundidad, pero manteniendo una distancia adecuada, los procesos mentales de la persona sobre la que se realiza el proceso.

El coach debe de ser sociólogo para encontrar respuestas que expliquen el –también complicado- mundo relacional en el que se desenvuelve la persona incursa en el proceso de coaching.

El coach debe de ser consultor y conocedor con la suficiente profundidad de la misión, visión y valores de la organización en la que trabaja, cómo se transmiten a los empleados, como se viven, estrategias de poder, de toma de decisiones, etc…

En definitiva, ser coach es algo muy complicado y muy útil. Si lo banalizamos y pensamos que cualquiera vale para ello, lo convertiremos en una moda pasajera sin ningún valor añadido para la organización. Si lo tomamos en serio, lo analizamos y le damos la importancia que realmente debe de tener, lo convertiremos en una herramienta absolutamente necesaria para el desarrollo personal y profesional de las personas que forman el entramado organizacional por el que debe de velar el Responsable de Formación.

Marc Soriano
Coach ejecutivo

martes, 16 de febrero de 2016

"Estamos OBLIGADOS a entender el CAMBIO, para poder CAMBIAR".

El paradigma empresarial y LABORAL ha cambiado, las necesidades del MERCADO han cambiado, las empresas han cambiado,y cada uno de NOSOTROS estamos obligados a CAMBIAR.



ENTENDER que el cambio que tenemos que realizar está en lo PERSONAL es la CLAVE para conseguir adaptarnos y SOBREVIVIR profesionalmente o CRECER empresarialmente.

Ese cambio implica que las PERSONAS tenemos que descubrir NUEVAS perspectivas, nuevos HORIZONTES y abrirnos a lo desconocido.

El que hasta ahora tenia un perfil técnico, ahora tiene que VENDER, el que trabajaba de comercial ahora tiene que hacer tareas de facturación, el que está PARADO ahora tiene que crear su propio EMPLEO.

Y para avanzar en lo DESCONOCIDO requerimos desarrollar nuevas ESTRATEGIAS de aprendizaje y nuevas HABILIDADES.

Puede que se hayan terminado los tiempos de adquirir conocimientos,y estemos en el momento de aprender con EXPERIENCIAS.

Porque son las EXPERIENCIAS las que realmente nos preparan para ser MEJORES profesionales en este nuevo paradigma.

Y deben ser experiencias enfocadas al desarrollo de nuestras CAPACIDADES y estimulación INTELECTUAL.

Marc Soriano
Coach ejecutivo