lunes, 9 de junio de 2014

La importancia de saber gestionar los recursos humanos

No solo los recursos financieros, materiales y tecnológicos son importantes dentro de cualquier empresa. Los recursos humanos juegan probablemente el papel más decisivo por las sinergias que son capaces de generar. Producir más y mejor pasa por gestionar debidamente los recursos humanos, poniendo énfasis en la productividad y fomentando un entorno laboral agradable que beneficie a todos los integrantes de la plantilla.





Los cuatro objetivos de una gestión eficiente de los recursos humanos son los siguientes:

- Motivar a los empleados para que se involucren en la empresa y adquieran un cierto compromiso.

- Atar a los mejores empleados para evitar posibles fugas.

- Atraer a los mejores candidatos, a los que pueden desempeñar mejor cualquier función dentro de la empresa.
- Apoyar a los empleados desde el punto de vista personal y profesional. Es importante que crezcan y se desarrollen.


Como he comentado anteriormente, el tema de la productividad también tiene mucho que ver con los recursos humanos. Una empresa que motiva a sus trabajadores es una empresa que puede sacar lo mejor de ellos. Y sacar lo mejor de ellos se traduce en un incremento de la productividad que al final del año repercute en la cuenta de resultados.

Para incrementar la calidad de vida de los trabajadores, no hay nada como darles más responsabilidad si son personas dispuestas a afrontar retos. La confianza, una posible mejora salarial y la oportunidad de formar parte de los logros de la empresa, son motivaciones que harán que los trabajadores estén más satisfechos.

Evidentemente, para gestionar los recursos humanos hay que tener una serie de conocimientosCursar un máster de recursos humanos para tu negocio puede ser una buena idea para dar ese paso al frente que tanto tú como tus trabajadores estáis esperando. Será una buena inversión a medio y largo plazo.

Marc Soriano
Coach ejecutivo

miércoles, 4 de junio de 2014

Radiografía de las personas impuntuales.

En la actualidad se le intenta buscar una patología a toda conducta, o lo que es igual,
considerar enfermedad un hábito concreto ante la aparente imposibilidad de corregir ese hábito. Un escocés de 57 años, llamado Jim Dunbar, ha sido la primera persona en el mundo diagnosticado oficialmente con "tardanza crónica", según recogía El Confidencial. Una patología que no está reconocida por el manual de desórdenes psiquiátricos en el que se basan para diagnosticar enfermedades mentales, pero que sí podría ser la causa/consecuencia de otro tipo de trastornos.




Todos conocemos a alguna persona que llega tarde a todos sitios, independientemente del día y la hora, tanto en las reuniones de empresa como a nivel personal. Si bien hasta ahora se ha podido considerar una falta de respeto hacia los demás, en el momento que entra dentro de una patología, el impuntual pasaría a considerarse un enfermo al padecer, según el grupo de psicólogos escoceses que han diagnosticado la "tardanza crónica", alguno de esos otros trastornos:

  • Narcisismo: las personas narcisistas siempre esperan convertirse en el centro de atención, por lo que llegar tarde y tener la sensación de que algo no comienza hasta que ellos llegan, digamos que es una forma más de conseguir ser el centro del universo.
  • TDAH (Trastorno por Déficit de Atención por hiperactividad). Este trastorno ya es algo más serio y que en ocasiones termina afectando incluso a las relaciones con familia y amigos. Suelen ser más impuntuales que el resto, pero no lo hacen por falta de respeto. 
  • Impulsos inconscientes. Hay personas que suelen ser impuntuales, sencillamente porque no les es posible ser puntuales por factores ajenos a ellos, y no hablamos de poner excusas. Sobre todo debido al trabajo.

Pero hagamos una radiografía más a fondo de la impuntualidad.

Si nos enfocamos en la psicología, encontraríamos muchos psicólogos que relacionan este comportamiento con trastornos psíquicos , fobias y hasta con conductas obsesivas compulsivas. Los hay que hablan incluso de psicopatía.

Para algunos de los impuntuales, esa tardanza puede ser alguna característica más de su personalidad e incluso una cuestión muy razonable, hasta el punto de decir: "soy impuntual porque no soporto ser yo el que espere, así que prefiero retrasarme 10 minutos con la esperanza de que la otra persona ya esté allí."

Una cosa está clara, y es que la impuntualidad puede acabar con una amistad, con una relación de pareja e incluso puede terminar en un despido en la empresa.

El psicólogo mejicano Mariano Lechuga, llegó a distinguir hasta 6 personalidades de la impuntualidad en esas personas que siempre llegaban a tarde a todos sitios: el justificador, el productivo, el que posterga, el evasivo, el rebelde y el que lo asume.

1. El rebelde.

Como todo acto de rebeldía, esta persona llega tarde por el simple hecho de no cumplir las normas establecidas, e incluso le da igual si los demás se enfadan. Es más, hay muchas posibilidades de que llegue tarde con ese propósito. 

2. El productivo.

Esta persona es impuntual por obligación, ya que siempre tiene algo más que hacer. Es esa persona, a menudo muy competente en su labor que todo el mundo quiere su ayuda, por lo que realmente es una persona tan ocupada que exprime hasta el último minuto de su tiempo. Es esa persona que si ha quedado con su pareja a las 10 de la noche, y se prepara para salir por la puerta, otro compañero le pide ayuda para acabar algo, y finalmente debe retrasarse.

3. El justificador.

Esta persona es ampliamente creativa en sus excusas para llegar tarde a cualquier sitio. Probablemente impuntuales de este tipo son los que han creado el manual de las mejores excusas para llegar tarde al trabajo.

4. El postergador.

Esta persona siempre lo deja todo para el último momento. No suele ser ordenado ni suele programar sus tareas. Es un adicto al estrés y se aburre con facilidad, por lo que sólo concibe inconscientemente su utilidad como trabajador si siempre va estresado a todas partes. Eso sí, es el que espera hasta el último minuto para decirte que se va a retrasar.

5. El impuntual confeso.

Reconoce que tiene ese defecto, e incluso reconoce que es una molestia para los demás, pero asegura y afirma que no puede cambiar eso por más que lo ha intentado, y finalmente ha llegado a la conclusión de "soy así, me tomas o me dejas con mis defectos y virtudes". Y lo cierto es que es que este tipo de indisciplinados también suelen ser los mayores genios dentro de su campo, por lo que incluso las empresas asumen este defecto al considerar que no es tan grave.

6. El evasivo.

Sencillamente piensa que tampoco es tan grave llegar tarde, que hay cosas peores.

¿Es falta de educación, enfermedad, trastorno, un hábito incorregible....?, ¿cuál es tu impuntual favorito?

Marc Soriano
Coach ejecutivo

martes, 3 de junio de 2014

¿Mayoría o minoría?

"¿Por qué captar a la mayoría si solo necesitas convencer a una minoría?"

La mayoría de la gente (usuarios, consumidores...) es simple. Que nadie se de por aludido, pero gracias a que una mayoría es intelectualmente simple, puede ser muy manipulable. Y en eso consiste el marketing. "Tú no compras, yo te vendo, aunque creas que estás decidiendo."Por eso una de las profesiones mejor pagadas es la de los publicistas, los cuales no diseñan únicamente campañas para que consumas Coca-Cola, sino para hacerte perder de vista una realidad social o política.


Sabiendo que un gran porcentaje de la población es manipulable, es cuestión de entender cómo usar ese mecanismo para introducir una idea revolucionaria en nuestro negocio, ya que es lo que hacen las grandes marcas. 

No es la calidad de Coca-Cola lo que hace que consumas Coca-Cola. Créeme que actualmente es probable que encontraras 50 refrescos de Cola que preferirías en primer lugar. Si el marketing puede manipular la mente de las personas hasta ese punto, qué no podemos conseguir si sabemos cómo hacerlo.

Malcolm Gladwell, en su libro "The Tipping Point", explicó su visión sobre cómo es posible hacer un gran cambio con sólo unas pocas personas especialmente influyentes.

¿Por qué debería tomarse una empresa la molestia de intentar convencer a todo el mundo si sólo necesita identificar a unas pocas personas influyentes que a su vez serán seguidos por otros muchos?. 

Por eso hay productos absurdos que triunfan e ideas increíblemente buenas que no acaban despegando.

No son las ideas lo que se convierten en revolucionarias. Son las personas los que hacen una idea revolucionaria, por muy absurda que sea esa idea.

Ejemplo: Supongamos que quiero poner de moda un peinado con forma de cresta que a su vez lleve como complemento la ceja izquierda partida. No necesito invertir capital en prensa o Televisión para promocionar ese tipo de peinado. Sólo debería hacérselo al futbolista Cristiano Ronaldo, y millones de personas pedirán ese peinado. Esto que algunos llaman "expresar su libertad" al hacerse el mismo peinado que un futbolista, es lo que se denomina en marketing como "muestra clara y representativa de la simpleza del ser humano potencialmente manipulable."

El problema es que con el tiempo se ha demostrado que la estrategia de conseguir a una persona influyente para vender una idea ya no es suficiente para las marcas, aunque las grandes marcas siguen contratando a personas famosas para los anuncios. Está claro que para una pequeña empresa, esta estrategia es inviable económicamente.

¿Cómo se crea entonces una idea revolucionaria?

Debemos olvidarnos de enfocarnos en las minorías generales (fuego a discreción) y centrarnos en las mayorías locales.

Aunque creamos que con internet ahora es más fácil conseguir relevancia por la supuesta facilidad de captar seguidores, lo cierto es que no es nada fácil.

¿Quieres cientos de miles de seguidores en las redes sociales? Hoy día puedes hacerlo, de hecho, es sencillo hacerlo. El problema es que no es fácil la conversión usuarios/ventas o  usuarios/expansión. Es decir, puedes tener cientos de miles de seguidores y lanzar una idea que realmente no llega a ninguna parte.

La fuerza de una comunidad no se mide por el número de seguidores, sino por la relación, enlaces y vínculos que tienen entre sí.

Si nos fijamos, muchos de los grandes movimientos, a lo largo de la historia han salido de las universidades. Facebook es el resultado de una minoría local de una prestigiosa universidad que provocó que otras personas quisieran usar y estar en el mismo sitio que los influyentes de Harvard. Facebook era  guay porque había gente guay, y mucha gente quería ser guay. Es probablemente el pensamiento más simple que exista, pero es uno de los pilares básicos del marketing.

Si sumamos anteriores artículos donde quedaba claro que no necesitas una idea de negocio innovadora para tener éxito y tampoco necesitas ser mejor que el resto (basta con ser diferente), ¿qué es lo que realmente convierte entonces a un producto o idea en un éxito?. Tic, tac.....

Marc Soriano
Coach ejecutivo


lunes, 2 de junio de 2014

Destacar positivamente en un trabajo nuevo

Si eres uno de esos afortunados que empieza en un trabajo nuevo, nuestro post de hoy te interesa mucho. Porque con lo difícil que es conseguir una llamada telefónica de la empresa y convencer a los reclutadores de que somos los más adecuados para el puesto, no podemos permitirnos el lujo de descuidar ningún detalle durante nuestros primeros días en la empresa.
Hoy queremos ayudarte a que te instales en el que será tu nuevo trabajo y destaques de la forma más positiva posible. Toma asiento y no pierdas detalle.

Cuida tu imagen y tu actitud

Como bien dice ese famoso refrán, una imagen vale más que mil palabras, así que cuida tu aspecto y escoge la ropa adecuada. Y en este sentido, es importante cuidar nuestra actitud y nuestros modales para adaptarnos al resto de los compañeros, y al estilo y a la filosofía de la empresa.
¿Tus compañeros suelen hacer alguna quedada después del trabajo y te han invitado? ¡Apúntate! Comparte tus ideas y tus opiniones con el resto, pero respetando las sugerencias de los demás y sin imponer las tuyas.


Ofrece tu ayuda
Cuando comenzamos en un nuevo trabajo, mostrarnos participativos y ofrecer nuestra ayuda, siempre y cuando seamos capaces de colaborar, es fundamental para que todos en la empresa sepan que pueden contar con nosotros, porque estamos siempre dispuestos a aprender, o por lo menos, a intentarlo.

Una buena comunicación es fundamental

La comunicación también es muy importante. Si tienes dudas o hay algo que no entiendes, déjalo todo claro cuanto antes. Las confusiones son peligrosas porque pueden dar lugar a malos entendidos.

Organiza tu agenda

Organízate bien y planifica tu agenda. Cuando empezamos en un nuevo trabajo es natural que al principio necesitemos ayuda, no te avergüences de tener que pedirla. Tómatelo con calma y no te muestres muy alterado o estresado los primeros días. Y por supuesto, no te sobrecargues con tareas que sabes que no podrás asumir. No lo hagas solo por quedar bien.

Marc Soriano
Coach ejecutivo