sábado, 1 de junio de 2019

Peter Pan

A menudo, parece que más a menudo de lo que sería deseable, detrás de personas con aspecto y apariencia de adultos, se evidencian vidas en las que, la inmadurez emocional y la escasa capacidad para responsabilizarse de sus actos, es una constante. A esto se le ha dado en llamar Síndrome de Peter Pan, y tras el, siempre se camuflan significativas carencias emocionales, y algunos apuntan a que también se oculta un gran temor a no ser queridos, y una fuerte inseguridad.



Fue el médico psiquiatra, y creador del Análisis Transaccional, Dr. Eric Berne (1910-1970), el que empleó, en 1966, por primera vez el término “Peter Pan” para referirse a un tipo de problema emocional, si bien fue en 1983 cuando el psicólogo Dan Kiley escribió el libro: "El síndrome de Peter Pan, la persona que nunca crece", definiendo en el mismo a todas aquellas personas que son o se sienten incapaces de madurar y que está concentrado únicamente en satisfacer sus propias necesidades. Si bien no existe evidencia del síndrome de Peter Pan como enfermedad psicológica y así, no se encuentra listada en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, es universalmente admitido por la psicología popular. De hecho, el Síndrome de Peter Pan, pone nombre a un mecanismo neurótico que siempre ha estado presente y caracterizado en Psicología, y al que Freud denominó fijación, y con el que se refería al estancamiento en la evolución de la personalidad.

Se trata de personas incapaces de crecer, y que podemos identificar por aspectos tales como, una tendencia a no marcharse de casa de sus padres, personas que saltan los cuarenta y que sin embargo se relacionan socialmente como adolescentes, hombres y mujeres con dificultades para mantener una mínima disciplina laboral o personal, adultos a los que alguien tiene que despertar todas las mañanas para acudir a la universidad, o por modos de pensar infantilizados, y así tienen serios problemas de adaptación en las relaciones laborales o en las relaciones de pareja. Siempre incapaces de asumir las responsabilidades que conlleva el ser adulto, permanecen insatisfechos con lo que les rodea, y sin embargo nunca toman iniciativas, nunca pasan a la acción, ni siquiera hacen algo por solucionar la situación de la que se quejan incesantemente.

Si tuviéramos que definir la infancia, quizá todos convendríamos en un punto, y es la falta de consciencia sobre la existencia de problemas, y cuando esta consciencia existe, la delegación absoluta de la resolución de los mismos, en los padres o en los adultos en general. La adolescencia, es justo el momento evolutivo en el que la mentalidad comienza a cambiar, y así uno va siendo consciente del concepto responsabilidad, sin embargo, los sujetos con el Síndrome de Peter Pan se resisten a abandonar el “cómodo” e irresponsable mundo de la niñez, ya que esto implicaría asumir aspectos difíciles.

Concepción Etiens, psicóloga de la clínica Arga de Madrid, afirma que “los adultos que padecen este trastorno lo son `sólo de nombre´, actúan como niños a pesar de ser adultos, y en muchos casos superan los veinte, los treinta y hasta los cuarenta años”. Asimismo señala que es más frecuente entre los hombres que entre las mujeres.

Como en otros problemas, el primer paso para salir de él, pasa por reconocer su existencia. Aquí las cosas se complican bastante, ya que lo que ocurre con las personas que padecen estos síntomas de inmadurez emocional es, que hacer responsables y, más allá, culpar siempre a los demás de todo cuanto les ocurre a ellos, forma parte de este síndrome, en el que la inmadurez y la “des-responsabilización” son sus características principales. Su talante se concentra en recibir, exigir y criticar.

En muchas ocasiones, la familia o la pareja, favorecen, sin querer y quizá sin darse cuenta, este tipo de conductas, ya que una persona emocionalmente irresponsable, sobrevive gracias a que tiene a su lado a otra persona que cubre sus necesidades más básicas, que les permite que no se enfrenten a su realidad, o asuman las consecuencias de sus conductas. Y es que detrás de un Peter Pan siempre existe una Wendy.

Marc Soriano
Coach ejecutivo

viernes, 31 de mayo de 2019

Las huellas que los libros dejan en tu cerebro

Algunas historias contenidas en los libros dejan huella en nuestras vidas y en algunos casos ayudan a definir a una persona.



Las personas que leen libros conocerán el sentimiento que a continuación expondré. Leer un libro va más allá de su lectura. Supone la inmersión en otro mundo, una traslación a otra época. Te olvidas de todo lo que hay a tu alrededor, te sumerges en otro mundo. Crece tu ansia por leer hasta al final y cuando llega ese final sientes un poco de tristeza y plenitud al mismo tiempo.

Estas sensaciones llegan más allá. ¿Por qué la lectura es tan importante? ¿Tiene algún efecto sobre nuestro cerebro?

¡Aquí lo descubriremos!

Los libros y el cerebro

Cuando leemos un libro el cerebro se ve estimulado. La atención visual, la imaginación, las emociones que nos pueda causar, todo esto provoca un ejercicio mental positivo que enriquece nuestra mente.

Pero, esto solo sucede con los buenos libros o, lo que es lo mismo, la buena escritura. De hecho, autores de Metaphors We Live By (Metáforas de la vida cotidiana) como George Lakoff y Mark Johnson examinaron el poder que las metáforas tenían en la mente de los individuos. Estas tienen el poder de activar distintas áreas de nuestra conciencia debido a su significado.

No todas las personas imaginamos igual, y este es un hecho muy importante e interesante. El contenido de un mismo libro leído por dos personas puede ser visualizado o imaginado de formas muy diferentes.

¿De qué depende esto? De la personalidad, de la propia persona, de su carácter pero, sobre todo, porque es muy difícil que todos imaginemos de la misma manera. Yo no visualizaré a este personaje de la misma manera en que lo hagas tú. Simplemente porque nuestra mente trabaja de forma diferente.

Personajes y empatía

¿Cuántas veces nos hemos puesto en la piel del personaje que leemos? Además de lograr visualizarlos de una manera y hacernos una idea de ellos, conseguimos empatizar con ellos. De esta manera, muchas veces nos sentimos de acuerdo con cómo se siente el personaje.

Gracias a esto, logramos una mejora de nuestra intuición y conocimiento de nuestro entorno, permitiéndonos comprender mejor las señales emocionales de los demás. No debemos olvidar que son personajes de ficción, que no existen. Pero en nuestra mente los hacemos reales, les damos forma tanto a ellos como a los lugares que se nos describen.

Por eso sentimos una sensación de tristeza y vacío al terminar un libro. Porque hacemos de los personajes de los libros nuestros amigos. Los seguimos en su historia y sentimos lo mismo que ellos.

Modificación de nuestra conducta

Leer nos ayuda a entender el mundo y también a ver otros puntos de vista. Obviamente es ficción, pero hay muchas enseñanzas escondidas en los libros de las que podemos aprender.

Además de desarrollar nuestra empatía, los libros logran que seamos personas más comprensivas y con mayores capacidades para entender a los demás. Dicho de otra manera, aprendemos a cómo hacer frente a ciertas situaciones por lo que hemos leído.

Pon un libro en tu vida

Como hemos visto los libros nos ayudan a comprender mejor el mundo y a empatizar con los demás. Influyen en nosotros de una manera positiva que además nos resulta beneficioso en nuestra vida diaria.

Hay muchas posibilidades de leer hoy en día. Tenemos el libro en papel, el libro electrónico… además de varias temáticas que nos pueden llamar más o menos dependiendo de cómo seamos o lo que estemos buscando o necesitando. Recuerdo el testimonio de una compañera que decía cómo un libro de temática triste la había ayudado en un momento malo de su vida.

¿Cómo es esto posible? Quizás se sintió identificada y pudo observar cómo realmente ella no estaba tan mal, que había situaciones y momentos peores. Leer desgracias ajenas le ayudó, fue positivo.

Estas y otras cosas pueden ocurrirnos a nosotros. ¿Por qué cuando estamos tristes vemos una película que nos haga llorar? Pues para que el dolor fluya y nos “liberemos” de alguna manera. Pues con los libros sucede lo mismo pero con un plus: nos permite imaginar y crear.

Marc Soriano.
Coach Ejecutivo

lunes, 27 de mayo de 2019

¿Convives con una persona ansiosa?

“La ansiedad es la mente yendo más deprisa que la vida”

La ansiedad es un problema difícil no solo para quien la padece, sino también para los que lo rodean. No siempre se puede catalogar a una persona ansiosa como si tuviera una enfermedad, pero es preciso saber cómo convivir con ella.














Sin duda puede ser algo agotador, que demande demasiadas energías y no todos estamos dispuestos a pasar nuestra vida con alguien demasiado exigente, que se enfada y se frustra fácilmente, que responde de mala manera cuando las cosas no salen como quiere y que puede llegar a culparnos por todo lo que le pasa.

Las personas ansiosas suelen ser muy impulsivas, hablar sin pensar, no planificar demasiado las cosas y tener problemas con sus relaciones íntimas (de pareja pero también de amistad o familiares).

Si convives con alguien cuya ansiedad ha sobrepasado los límites normales no cometas el error de retirarte y dejarle solo con su problema. Si esa persona para ti es importante, podrás permanecer a su lado, sin mayores problemas, utilizando algunas de las ideas que te damos en este artículo.

Tampoco quiere decir esto que deberás decirle todo que si ni mucho menos, pero quizás te convendría comprender que una persona ansiosa tiene un desequilibrio por alguna razón y que la mayoría de sus reacciones no son racionales. Ponerte en su lugar ayudará a que se tranquilice.

¿Cómo mejoro la convivencia con una persona ansiosa?

La clave, como siempre ocurre en una relación, radica en desarrollar el sentido de la comprensión. Presta atención a estos consejos que te pueden ayudar a convivir con una persona ansiosa:

Ten en cuenta que detrás de la ansiedad hay algo más escondido
Seguramente tu pareja, tu amigo o tu hijo tiene muchas cosas buenas en su personalidad que pueden contrarrestar lo malo de su ansiedad.

Todos podemos tener momentos en que nos sentimos más presionados o nerviosos, pero después ser tranquilos y amorosos. Entonces, es importante que mires más allá de lo ansiosa que puede estar y valora las cualidades positivas de la persona.

Busca la tranquilidad todo el tiempo
Al estar ansiosos, nuestro cerebro es incapaz de descansar o desconectarse. Estamos pendientes de todo lo que ocurre alrededor y no podemos quedarnos tranquilos. Este estado es más que abrumador. Si encima a eso se le suma vivir en un ambiente hostil o “cortante”, las cosas no mejoran. ¿Qué te parece si invitas a tu pareja a un fin de semana solos en el campo o en la playa?

Haz que se sienta comprendida
No basta con decirle “te entiendo, estás ansioso/a”, es preciso que acompañes a tu pareja o ser querido de una manera más activa. Esto quiere decir que cuando esté teniendo un episodio de ansiedad, le ayudes a pensar de manera más racional. Juntos pueden sacar mejores conclusiones y resolver muchos problemas. ¡Y así la ansiedad desaparecerá!

No la presiones
Ya bastante tiene con sus propias exigencias. Si además de sentirse abrumada por la situación y por sus nervios y ansiedad, la persona con quien convive le añade más responsabilidades o le exige que se calme, las cosas no funcionarán. No estés detrás para que “se olvide”, “se relaje”, “se duerma”, porque cuantas más órdenes le des, peor se sentirá.

Celebra los pequeños cambios
Si aprecias que el otro se está esforzando especialmente para reducir sus niveles de ansiedad y los resultados son mínimos (pero hay efectos), felicítalo, dile que lo está haciendo muy bien, haz que se sienta apoyado y reconocido por su dedicación.

Ten mucha paciencia, sobre todo cuando las mejoras son paulatinas y van lentas. Recuerda que todo cambio para mejor, es bienvenido, por mínimo que sea.

Habla del tema con la persona implicada

No hay nada más liberador para alguien ansioso que hablar de lo que le ocurre. Tal vez con el simple hecho de tener una conversación sobre el problema, la ansiedad cede y disminuye.

Si te pide de hablar, no se lo niegues, puede ser el oasis que están necesitando en pleno desierto.

Puedes también preguntarle de vez en cuando si tiene deseos de conversar para fortalecer vuestra relación. Si acepta, ¡enhorabuena! Y si prefiere hacerlo en otro momento, deja que lo decida. 

Recuerda que la escucha activa puede ser muy buena en estos casos.

Marc Soriano
Coach ejecutivo

lunes, 20 de mayo de 2019

Cómo ganar cualquier discusión en los negocios

Ya sea al negociar o resolver conflictos cuando estás en una discusión tienes que aprender a callarte para beneficiarte enormemente. Los emprendedores son personas apasionadas de hacerse escuchar, pero cuando se trata de negocios hay que ser algo cauteloso, te sugerimos algunos tips para salir airoso en estas situaciones:

1.Recuerda que no es nada personal, sólo estás negociando
Algunos empresarios se dejan llevar por la emoción del momento y no piensan con cabeza fría durante los negocios, antes de tomar una decisión es mejor analizar y preguntarse ¿Es la mejor decisión o simplemente estoy molesto?
2. Llama por teléfono
Cuando se trata de temas importantes y sensibles, no es recomendable el uso de mails ya que se pueden dar malentendidos, lo mejor es llamar por teléfono y fortalecer tus relaciones hablando.
3. Siéntete cómodo en los silencios incómodos
Cuando se está negociando es fácil caer en los silencios incómodos, llenarlos rápidamente con palabras vacías y terminar diciendo cosas que no pensabas. La primera persona en hablar pierde la discusión en ese tipo de situaciones,  así que ten confianza y fuérzate a esperar una respuesta en los negocios.
4. A veces menos es más
No tienes que redundar en una respuesta, la mayoría  de preguntas pueden contestarse de forma concisa y clara, los demás te lo agradecerán.
5. Presiona Eliminar
No te preocupes en ganar una discusión por internet, lo mejor es no decirles nada, inclusive si estás calmado ante esta situación  cualquier cosa que escribas puede crear mayores problemas. No te involucres y verás como la discusión termina rápidamente.
6. No tengas la última palabra
Puede hacerte sentir bien tener la última palabra en los negocios, pero quizás alguien recuerde tu comentario final y regrese después para acecharte.
Marc Soriano
Coach ejecutivo.

viernes, 10 de mayo de 2019

Los peligros de las empresas que crecen rápidamente

Una de las primeras cosas que desea un emprendedor luego de tener una buena idea de negocio es que su empresa vaya creciendo como una bola de nieve.

Y es lo más normal que desee asociarse con una empresa que crezca bajo positivos, pues cuando un negocio va bien encaminado se suele contratar a gente lo que beneficia la economía.


Grandes peligros de las empresas que crecen demasiado rápido

El problema surge cuando esta compañía crece de una manera que no es la adecuada. En este sentido, son varios aspectos que tener en cuenta que son importantes para el desarrollo de toda empresa los que tienen que ser abordados de la manera más profesional posible.

Pérdida progresiva de contacto con el cliente

Si es una pequeña empresa, sin duda que se tienen pocos clientes por lo que el mismo emprendedor puede saber qué necesitan, cuáles son sus prioridades y cómo hacer que se sientan cómodos con el negocio.

Por el contrario, si la empresa comienza a tener mayores beneficios invirtiendo en sí misma, ésta empezará a crecer al igual que el número de clientes también. Y es en esta etapa cuando se debe tener cuidado con los antiguos clientes, ya que en el proceso de crecimiento puede disminuir la satisfacción.

Contratar al personal equivocado

Si la empresa crece rápidamente no significa que sus gestores vayan a paso acelerado. Lo peor que se puede hacer es tomar decisiones sino se tiene el tiempo suficiente o la información necesaria.

Esto a veces sucede en el campo de las contrataciones y es uno de los factores que pueden desembocar en el declive de una empresa. Por ello, s se tiene en cuenta que los empleados son el activo más importante de una empresa , se necesita que el proceso de su selección debe ser exhaustivo y meticuloso.

Creer que vender más sea más beneficioso

En las economías de gran escala esto puede ser moneda corriente, pero no significa que siempre sea así y no todos los profesionales y emprendedores lo saben.
Existen diversos niveles de escala y de precios que considerar antes de realizar una valoración.

Por ejemplo si se desea vender pocas unidades del producto por lo que se necesita hacer una inversión fuerte en maquinaria pueda darse el caso que tal incremento en ventas no sea rentable.Hay que estudiar el caso siempre y tomar las decisiones empresariales en correlación de las métricas establecidas por cada empresa.

Complicación de las cuentas

Este es otro de los errores comunes que se repiten en toda empresa que está en pleno crecimiento. Cuando un negocio empieza, los propietarios tienen ya todo el conocimiento de los números de la empresa: saben de los gastos y los ingresos de caja que, en definitiva, les dará beneficios a largo plazo.

El problema está cuando el volumen de transacciones es muy grande y empiezan a perder la noción del complejo enmarañado financiero que ello supone. Por eso es muy importante que los emprendedores estén en continua relación con el departamento contable.

Acciones recomendadas

1.- Planificar el crecimiento: se necesita que las pequeñas empresas emergentes creen lo antes posible procesos de gestión y planificación organizando la estructura de la empresa en función de los trabajadores y clientes que se tenga.

2.- Eliminar los procesos innecesarios: las empresas más pequeñas son más flexibles y ágiles, lo que es un agregado sobre las grandes. Entonces, una empresa en constante crecimiento debería intentar conservar este aspecto positivo.

3.- Crear alianzas: es una de las mejores estrategias para expandirse sin tener que gastar mucho dinero. Entonces, se pueden crear alianzas indefinidas o temporales según las necesidades.

4.- Suprimir los intermediarios: es una manera de aumentar el margen de beneficio y de reducir los gastos, parámetros que son muy importantes de toda empresa en crecimiento. Esta tarea a veces es complicada por las situaciones legales de zona geográfica o mercado.

Marc Soriano
Coach ejecutivo