miércoles, 10 de mayo de 2017

Los líderes inspiradores..

Hacen las cosas de forma distinta en la empresa.

Inspirar, motivar y convencer es parte de la función de un líder. En ocasiones confundimos a un gerente con un líder, a pesar de que la diferencia es muy sencilla: un gerente tiene subordinados, mientras un líder tiene seguidores.


Lee J. Colan, autor de "Engaging the Hearts and Minds of All Your Employees" (Involucrando a los corazones y mentes de todos sus empleados)", ha trabajado, entrenado y capacitado a más de 20.000 líderes, tanto de pequeños negocios como de grande empresas. Si aspiras a inspirar a los demás, he aquí una lista de lo que se debe hacer en la empresa, según Colan:

1. Instala un riguroso proceso de selección para asegurarte de que contratas sólo a los mejores y más brillantes profesionales.

*Esto que parece un consejo tan evidente es uno de los mayores errores que se comenten en las empresas de tamaño medio en España, donde se intentan contratar profesionales buenos a precios de ganga, y como en los electrodomésticos, a veces lo barato sale caro.

2. Un líder debe establecer una visión clara y convincente de cara a sus empleados. 

3. Debe colaborar con su equipo para definir un plan para la realización de esa visión.

*Una vez el equipo sabe lo que tiene que hacer, y teniendo a los mejores de cada campo trabajando, el líder no deberá estar constantemente diciéndole a su grupo lo que deben hacer. Como decía Steve Jobs: "De nada sirve contratar gente inteligente si vas a decirles lo que deben hacer"

4. El plan siempre debe estar visible para todos.

5. Busca la gente que hace algo bien y reconócelo públicamente.

*Esto motiva a quien lo hace bien, y a quien está en camino de aprendizaje para hacer las cosas mal. También desmotiva a las personas que no tenían pensado esforzarse.

6. Elimina trabas burocráticas y aporta todo lo necesario para la realización de proyectos. 

7. Conoce a las personas que hay detrás de los empleados.

8. Un líder se preocupa tanto por su gente como por el desempeño de su gente.

9. Se centran en el propósito de la organización mucho más que en los beneficios.

*Si la empresa hace un buen trabajo y mantiene a los clientes contentos, los beneficios no hay que buscarlos. Vienen solos.

10. Dar el correspondiente crédito a aquellos trabajadores que hacen un buen trabajo y no mantener un minuto más del necesario a los trabajadores tóxicos. 

Tan importante es saber lo que un líder debe hacer para inspirar a su equipo de trabajo como el saber lo que no debe hacer. Aquellas prácticas frecuentes dentro del liderazgo que se deben evitar serían:

1. Contratar a trabajadores por la presión o simplemente por llenar los asientos vacíos en puestos determinados.

2. Pintar un cuadro o panorama muy vago y siempre cambiante, creando únicamente incertidumbres para el futuro.

3. Decirle constantemente al grupo cómo deben alcanzar las metas. (recuerda que si lo hemos hecho bien desde la contratación, ésto sería una pérdida de tiempo y un gran obstáculo, lo cual no significa que no podamos aportar ideas de forma continua como cualquier otro miembro del equipo).

4. Mantener el equipo a ciegas sobre los avances en los objetivos con el fin de mantener el control sobre consecuencias y/o recompensas.

5. Buscar errores continuamente y sancionar.

6. No tratar los pequeños problemas (recuerda que los problemas se alimentan y crecen. Es mucho más fácil hacer frente a un pequeño problema que intentar solucionar grandes problemas en la empresa)

7. Tomar a título personal el crédito de todo tu equipo de trabajo.

*Apoderarse del mérito de un grupo de trabajo es la mejor forma de cargarte al equipo.

8. Preocuparse únicamente de los resultados y beneficios de la empresa.

*Sin duda es la mejor forma de que los resultados no lleguen.

Marc Soriano 
Coach ejecutivo.

Algunas Leyes de Murphy

Las mejores Leyes de Murphy de las que probablemente hayas sido víctima.

Edward Aloysius Murphy (1918-1990) fue un ingeniero aeroespacial que trabajó en sistemas de seguridad críticos. A pesar de haber sido un condecorado soldado que alcanzó el rango de Comandante, Murphy siempre será recordado por sus famosas leyes catastrofistas, negativas e incluso aparentemente humorísticas, que no están basadas en ninguna ciencia, salvo el "azar de la mala suerte", pero en ocasiones, parecen ser bastante exactas, ya que aún no habiendo estadísticas oficiales, parecen cumplirse en un alto porcentaje de los casos.




Quizás esto lo desconozcan muchas personas, pero incluso cuando se estudia estadística y probabilidad, siempre hay que descontar el margen de "de Murphy" (el cual supongo que tendrá otro nombre en la ciencia matemática), y es que, como dice su ley más conocida: 

1. "Si algo puede salir mal, saldrá mal", una ley que posteriormente se amplió 

2. "Cuando creas que algo no puede ir a peor, comprobarás que sí podía". Veamos ahora algunas de sus mejores leyes que probablemente hayamos vivido todos y cada uno de nosotros.

3. Si hay varias formas de hacer una tarea, y una de esas formas conduce al desastre, entonces, da por hecho que alguien escogerá ese camino.

4. Cuando aparece un nuevo problema, debes saber que siempre viene acompañado.

5. Los métodos para conseguir más fácilmente un objetivo no suelen funcionar.

6. Cuando un aparato cae al suelo, es inevitable que caiga por la parte donde el la parte donde el daño puede ser mayor

7. Cuando haya varias colas de espera, no importa cuál elijas, la otra cola siempre irá más rápido.

8. La probabilidad de que te manches comiendo es directamente proporcional a la necesidad que tengas de estar limpio

9. Cuando se nos cae una tostada, siempre cae por el lado de la mantequilla.

10. Si durante todo el día has esperado una llamada, ésta aparecerá justo cuando estés en la ducha.

11. Independientemente de tu buen trabajo, siempre habrá alguien presente cuando cometas un error.

12. La estupidez de tu acción es directamente proporcional al número de personas que te estén observando en ese momento

13. Si tienes papel, no tendrás bolígrafo, si tienes bolígrafo, no tendrás papel; y si tienes papel y bolígrafo, no necesitarás escribir nada.

14. No importa lo que salga mal, siempre encontrarás quien después te diga que sabía cómo evitarlo.

15. Si piensas en algo bueno, no suele suceder, pero si piensas en algo malo, dalo por hecho que sucederá.

16. El cliente que llama todos los días para preguntar si está reparado su aparato, tardará 3 semanas en pasar a recogerlo cuando esté terminado.

17. Hay más relojes sumergibles que de los otros, pero tienden a sumergirse aquellos que no son sumergibles.

18. Las únicas veces que se cierra sola la puerta son cuando te has dejado las llaves dentro.

19. Cuando compres algo, inmediatamente bajará su precio. Cuando vendas, inmediatamente subirá.

20. Llegarás al teléfono justo para escuchar cómo cuelgan.

Como dato curioso, decir que Robert Matthews, investigador de la Aston University en Birmingham, recibió en 1996 el Premio Nobel de física por tumbar una ley de Murphy. Concretamente por demostrar científicamente que el hecho de que la tostada caiga siempre por la parte de la mantequilla no es debido a la mala suerte o el catastrofismo, sino a hechos de científicos.

Eso tumbaría la ley de leyes de Murphy, donde decía: "La Ley de Murphy anula y prevalece ante cualquier otra ley."

Pero por lo demás, estoy seguro que más de uno habrá comprobado lo exactas que pueden ser estas leyes, sobre todo la número 19, una ley de Murphy que han presenciado muchos inversores en los mercados.

Marc Soriano
Coach ejecutivo.

martes, 9 de mayo de 2017

Gran historia de la crisis del tulipán hace 376 años.

Hoy le llamaríamos “La burbuja del tulipán”

Un escritor contemporáneo escribió en 1648: "Nuestros descendientes, sin lugar a dudas, se reirán de la locura humana de nuestra época".

Por si aún no conoces algunos de los detalles que dieron lugar a esta crisis de tulipanes, te mostramos una breve pero didáctica historia. Probablemente nunca te lo han contado.


Las flores en general eran uno de los negocios más rentables para los comerciantes, cuanto más extraña y bella fuera la flor, más se pagaba por ellas. Y entre todas las flores, los tulipanes comenzaron a deslumbrar positivamente siendo la la flor más demandada y  mejor pagada, sobre todo por la gran cantidad de variedades que el tulipán tenía.

Primeras casas de bolsa de tulipanes.


En la década de 1630, aparecieron las primeras casas de bolsa para negociar el precio de los tulipanes. Un poeta contemporáneo dijo que "el comercio de tulipanes resultó estúpidamente irresistible", a pesar de que en un principio, la negociación en bolsa de tulipanes estaba reservado para ricos y artesanos calificados. Las familias pobres de la época comenzaban a ver cómo los de siempre se enriquecían ahora con los tulipanes.

Poco a poco se fue extendiendo la posibilidad de entrar en el negocio de los tulipanes. Vecinos hablaban con vecinos, amigos con amigos, los médicos con los pacientes y los taberneros con los clientes, completamente fascinados de la gran oportunidad para hacerte rico gracias a los tulipanes, porque el precio de los tulipanes siempre sube. ¿Os suena de algo?

En 1637, Un tipo de tulipán muy popular pasó de valer 125 florines a 1500 florines en menos de 12 meses. Una auténtica locura que se superó con creces el mismo año. Se llegó a pagar por un Viceroy hasta 4.403 florines y por una Admirael Van Enchuysen hasta 5.200 florines.

El récord lo batió el Semper Augustus, alcanzando los 6.000 florines, que para entendernos, sería el precio equivalente de época a más de 20 toneladas de trigo. Dicho de otra manera, con el precio de un tulipán podría haberse alimentado a varias ciudades enteras durante 12 meses.

Estaban en una peligrosa burbuja, y por la falta de existencia de otras burbujas, había un desconocimiento total de lo que podía ocurrir.

Comenzó la oleada de ventas.

Nadie sabe exactamente qué fue lo que provocó la oleada de ventas, aunque algunos dicen que el colapso pudo ser debido a la peste bubónica, cosa que no es cierto, ya que la peste bubónica se dio en 1936, un año antes de batir récord de precios en los tulipanes. Así mismo, la peste bubónica disparó aún más los precios de prácticamente todo, debido a la falta de mano de obra. Otros dicen que pudo ser debido a una mala negociación en Haarlem, donde un acuerdo salió mal y pudo poner en alerta a los poseedores de tulipanes.

El caso es que todo el mundo quería vender sus tulipanes, pero ya nadie quería comprarlos, por lo que muchos ricos que habían invertido toda su fortuna en tulipanes, jamás pudieron recuperar la inversión. Cuando se da esta situación en la que no hay compradores, el valor real del tulipán pasa a ser de vero florines.

Después se supo, según diferentes escritos, que las casas de bolsa habían comenzado a plantar y cultivar sus propios tulipanes para enriquecerse colocando tulipanes en el mercado.

Al no haber compradores, muchas casas de bolsa y compañías de seguros que habían surgido en torno al tulipán, se vieron obligados a cerrar.

A pesar de que algunos gobiernos centrales, incluido Estados Unidos, se reunieron rápidamente para intentar solventar la situación, nada pudieron hacer para evitar la debacle económica que causaron los tulipanes. Los tulipanes destruyeron toda la economía a un ritmo que nunca antes se había visto en la historia.

Cuentan los escritores de la época que una gran cantidad de comercios cerraron y los ex-ricos andaban desorientados. Nadie sabía explicar lo que había ocurrido, salvo algunos poetas que ya lo avisaron.

Se comenta que una vez el pueblo estaba sumido en una profunda depresión, aparecieron los primeros métodos "mágicos" para hacerte rico o ganar dinero de una forma fácil, así como aumentó el número de profesores que prometían enseñarte a especular con otros productos.

La crisis te los tulipanes hizo escuela, ya que en aquel momento cogió desprevenido a todo el mundo, y los ricos fueron incluso los más afectados, ya que eran los que más dinero tenían invertido en tulipanes. Con el tiempo, la técnica de las burbujas se ha perfeccionado para que el inteligente sepa aprovecharla y retirarse a tiempo, mientras el resto de la población entra tarde, no suele reconocer la burbuja y se queda con los "tulipanes" en la mano.

Marc Soriano
Coach ejecutivo.

lunes, 8 de mayo de 2017

Lo que no motiva a nadie en la empresa

¿Cómo mantener a los empleados motivados y productivos? 

Hoy día las empresas deben lograr más con menos. Es decir, más beneficios con los mismos trabajadores e incluso con menos. Es por eso que las empresas más rentables y con más potencial serán aquellas empresas consideradas delgadas, ágiles y fuertes. Ésto únicamente se consigue trabajando con los mejores, y los mejores son trabajadores inspirados, creativos y motivados.


Atrás quedó el cliché de trabajadores esclavizados, al menos fuera de la línea de producción. Y por tanto, es la empresa la que se debe encargar de tener este tipo de talento en la empresa, pues recordemos que los buenos trabajadores no sólo se contratan, también hay que formarlos y motivarlos.

El mundo empresarial es un juego. Un juego muy serio, pero no deja de ser un juego donde las empresas compiten entre sí. Los trabajadores no quieren ser peones, quieren ser jugadores, y precisamente, eso es lo que necesita la empresa para ganar competitividad. El dinero no lo es todo. Es cierto, aunque para ciertos cargos o puestos, el dinero es un gran motivador cuando se emplea en base a resultados para aquellos trabajadores cuyo trabajo ha sido más eficiente. Aumentos, primas, comisiones, premios, títulos, flexibilidad en el trabajo formarían parte de la motivación intrínseca, la cual que es una parte esencial, pero en ocasiones también puede ser perjudicial si no se usa correctamente.


Veamos 6 formas de motivación que no motivan a nadie en la empresa.


1. Supongamos que hay un equipo de 5 personas que llevan tiempo trabajando en un importante proyecto y que se encuentran "atascados". Necesitan a uno o varios líderes con conocimientos en áreas particulares, y necesitan de su experiencia para beneficiar al grupo entero. Mientras todo el grupo trabaja durante 8 horas, estos expertos en ese campo determinado trabajan durante 12 horas en el proyecto y además se llevan el trabajo a casa.


Finalmente el proyecto sale adelante y se obtiene el éxito que estaban buscando. A la hora de recompensarlos, la empresa recompensa a todo el equipo por igual, independientemente de las aportaciones y contribuciones dispares dentro del grupo.


Sé que muchos pensarán que en eso consiste el trabajo en equipo y que el trabajo de equipo es la unión para un objetivo común, pero si recompensamos de igual forma al que ha trabajado mucho como al que ha trabajado poco, estamos desmotivando a aquellos que más han aportado y enviándoles un mensaje muy negativo al resto del equipo. Con el tiempo -y eso es naturaleza humana- si me van a pagar lo mismo haga mucho o poco, y si va a cobrar lo mismo el que más aporta que el que menos, dejaré de ser "el tonto" que dedica más tiempo y esfuerzo. "Que se esfuercen otros".


2. A las personas les gusta sentirse útiles en una empresa, y les gusta saber que su trabajo e ideas ayudan a los progresos del negocio. Algunos gerentes creen que si reconocen la gran labor de una persona, a ésta se le puede subir a la cabeza y pedir un aumento de sueldo, por lo que sencillamente no lo hacen, y algunas empresas envían un correo electrónico o carta escrita genérica que es enviada prácticamente a todos los trabajadores por igual dando las gracias por el trabajo que hace el equipo de trabajadores de la empresa. Con el tiempo, los trabajadores que saben han hecho una gran labor en la empresa, suelen buscar reconocimiento humano en otra empresa. "Un líder, del mismo modo que llama a una persona para solucionar algunas taras en un trabajador, debe llamar también con el único propósito de agradecer la labor de ese trabajador. Ese es el verdadero liderazgo."


3. En los negocios todo se basa en la confianza. Las mayores desmotivaciones en los trabajadores se producen cuando pierden la confianza en sus jefes, sus líderes, en la empresa. Todo trabajo requiere de un esfuerzo para obtener una recompensa, y cuando se prometen primas o incentivos para premiar un esfuerzo extra, algunas empresas se olvidan de lo acordado. Asegúrate de cumplir siempre lo prometido con los trabajadores, pues de lo contrario, serán los trabajadores los que dejarán de cumplir con la empresa.


4. Cuidado con el vago o la garrapata de la empresa. En ocasiones, el vago o garrapata no se encuentra en la base de la empresa, sino en un puesto de mando intermedio o en otra sección. Suele cobrar más que el resto haciendo bastante menos e incluso entorpeciendo la agilidad del trabajo, y además, parece que siempre se sale con la suya. Esta persona puede desalentar a varios equipos de trabajo en la empresa, y nunca se enterará el gerente, pues rara vez alguien se saltará la cadena de mandos para quejarse de una persona con mayor rango.

En ocasiones, las empresas contratan a empresas independientes para que hagan una encuesta de clima laboral, que sencillamente mide el estado de ánimo con respecto a la empresa, su salario y la visión anónima que tienen sobre sus jefes más inmediatos.

5.En más de una ocasión he visto a un 98% de la plantilla de trabajadores a través de una encuesta decir claramente que la lacra de la empresa era su jefe inmediato. La empresa no hizo absolutamente ningún cambio. De 100 personas, puede haber 10 a los que no le caiga bien su jefe, incluso 40 personas que piensen su jefe es un incompetente al no ser capaces de apreciar su trabajo, pero 98 personas en contra, es que algo pasa. Decir que la empresa de la que hablo entró en concurso de acreedores incluso antes de los comienzos oficiales de la actual crisis. Normal...


6. No apreciar la creatividad de los empleados es otra de las cuestiones que retrasa el crecimiento empresarial, al menos sen España. Muchos empleados proponen ideas que no son escuchadas, por lo que finalmente se limitan a ejecutar órdenes. Decía Steve Jobs que no tenía sentido contratar trabajadores inteligentes si les vas a decir lo que deben hacer. Si tienes personas inteligentes y creativas en la empresa pero no pueden expresar sus ideas, siguen siendo personas inteligentes, pero tú has creado una empresa de borregos donde la inteligencia (un activo muy valioso) no es valorado. Es decir, estás valorando la mediocridad.


¿Como trabajadores o como emprendedores, qué otras cosas pensáis que desmotivan a los trabajadores en la empresa?



Marc Soriano

Coach ejecutivo. 

sábado, 6 de mayo de 2017

Personas tóxicas

Tipos de personas tóxicas en la empresa que no deberían estar ni un minuto más del necesario.


Existen muchos tipos de personas y personalidades en las empresas. No existe el trabajador perfecto, y por tanto, una empresa se convierte en variados conjuntos de habilidades y defectos personales trabajando juntos. 


Como en todo matrimonio, jamás encontraremos la perfección individual, pero conocer los defectos de nuestro cónyuge y aceptarlos, podría ser un buen comienzo para un matrimonio más o menos perfecto.

El problema en la empresa (a diferencia del matrimonio) es que no es cosa de 2 personas, sino en ocasiones de cientos de personas, y por tanto, es muy probable que tengamos como compañero algún tipo de perfil de los que vamos a nombrar. 

Finalmente, tanto si en la empresa trabajan 7 empleados como si lo hacen 5.000, se acaban dividiendo en 2: los que van a tener éxito y los que no, los que hacen un buen trabajo y los que no, los que sirven y los que no.... nos centramos en los que encabezan la segunda parte del grupo: los que no deben estar en la empresa.

1. Los pensadores grupales.

Si alguna vez has llegado nuevo a una empresa y has visto un grupo de empleados que suelen ser siempre los mismos, quejándose de las mismas cosas y todos los días con la misma canción, en principio no es nada malo, salvo que observes que sus críticas nunca llegan a la dirección de la empresa.

Pensar está bien y las críticas constructivas también. Si un grupo de personas no está contento con algo, la función de un CEO es escuchar al grupo e intentar hacer que los empleados se sientan motivados y felices en la empresa. El caso es que la idea de este grupo no es mejorar la empresa, sino contagiar día tras día a todo empleado que se ponga en su radar.

El problema para un empleado nuevo que tiene que lidiar con este grupo es que si los rechaza se puede sentir marginado. Pero si se une a ellos y se involucra... se convertirá en otro idiota más.

2. El que teme ser despedido.

Aunque hoy día prácticamente todos tengan miedo de perder su trabajo por las constantes noticias y situación económica, no nos referimos a ese tipo de miedo. Nos referimos a esa persona temerosa a ser despedida porque es consciente de que no es apta para su trabajo y tiene una enorme inseguridad.

Pensarás que es difícil de reconocer a esta persona, pero no. Lo cierto es que es muy fácil. Su temor a ser despedido por incompetente le obliga a señalar a compañeros cuando algo no sale bien, culpar a cualquiera para ponerse a salvo, así como hacer constantemente la pelota al jefe.

Esta persona sabe que no va a ganar méritos o medallas por sus habilidades, así que intentará ganar visibilidad intentando derribar a todo el mundo. Este tipo de empleado, puede llegar a ser un cáncer en la empresa.

3. El perdedor.

Este tipo de persona tiene una mentalidad perdedora por naturaleza, aunque la buena noticia es que tiene tratamiento. Cada vez que un compañero tiene éxito en algo, como puede ser 5 meses consecutivos como mejor vendedor, un ascenso al sacar un proyecto adelante, etc... esta persona jamás pensará que te lo has ganado por méritos propios. O bien es producto de la suerte, o bien es porque siempre ha tenido suerte.

Jamás reconocerá que esa persona se ha ganado algo porque es mejor que él. Y sí, algunos pensarán que las empresas están llenas de ascensos a quien menos se merece, ocupan puestos de dirección sobrinos o primos de un jefe de sección, etc... totalmente cierto.

Pero es que la persona a la que definimos como perdedor es esa persona que en lugar de admirar y aprender, prefiere consolarse pensando que ha sido suerte, y por tanto nunca aprende. Ejemplos:
·                     Es que Amancio Ortega fabrica en India. Así cualquiera se hace millonario.
·                     Claro, si yo hubiera nacido en Wall Street, también sería como Warren Buffett...
·                     ... Steve Jobs tuvo suerte. Si no le llega a caer el iPhone del árbol, nunca lo hubiera inventado..

4. El chismoso.

Hay dos tipos de chismes: el chisme inofensivo, que es muy común y que casi todo el mundo lo practica al ser curiosos por naturaleza, y luego está el chisme malicioso, que suele venir de una persona chismosa con toda la maldad posible, o lo que es peor, de una persona que es chismosa mentirosa por naturaleza y no es consciente del daño que hace por el simple hecho de llamar la atención.

El chismoso malicioso, por regla general dice que has dicho palabras que realmente no has dicho o están sacadas de contexto. Otras veces, sencillamente nadie ha dicho nada. Este tipo de persona es tóxica, dañina y cada minuto que esté en la empresa aumenta las probabilidades de crear graves problemas, pues puede llegar a crear rumores insólitos, como que "fulanito" se ha acostado con "fulanita", estando ambos "fulanitos" casados, y con posibilidad de que el chisme se extienda fuera de la empresa (que se suele extender). Y lo que es aún peor, que por algún motivo, el chismoso diga que tú has dicho que lo has visto. Entonces estás jodido.

5. El que piensa con la bragueta.

Si bien muchas empresas no tienen definidas las políticas de relaciones sentimentales formales en la empresa, con respecto a los "rollos" esporádicos sí que parecen estar de acuerdo en que no los toleran dentro del negocio.

A algunos jefes no les gusta este tipo de personas porque piensan que se distraen más fácilmente. Otros lo tienen más claro, y es que este personaje que "caza cualquier presa que se deje cazar", es un problema tanto para la presa que acepta como para la que no acepta, además de, como es evidente, suele distraerse con mayor frecuencia.

6. El psicópata.

Hace tiempo explicábamos, a raíz del estudio de Babiak, cómo identificar personalidades con tendencias psicópatas, ya que según el autor, la mayoría de los psicópatas no están en manicomios o en la cárcel, sino dirigiendo empresas.

El perfil del psicópata quizás sea más fácil encontrarlo dentro de un puesto de mando intermedio, aunque también podríamos encontrarlo en un compañero que intenta pisarte para escalar. De una forma o de otra, es un tipo de personalidad que debemos evitar en la empresa.

7. El mal jefe.

Si como empresario que no tratas con trabajadores dejas entrar a un mal jefe, te has cargado la empresa.

"Ojo con contratar a la persona equivocada en la "cima" de la empresa, pues puede destruir en muy poco tiempo todo lo construido."

En ocasiones, el trabajador más tóxico en la empresa es el propio jefe, y que por algún motivo goza de la confianza del dueño de la empresa o sus superiores, los cuales no saben lo que está ocurriendo en la empresa.

Un mal jefe puede desmotivar a todos los trabajadores e incluso despedir a una persona que aporte ideas al considerar que está a disgusto con las ideas actuales. Este sí es el trabajador tóxico más difícil de detectar, ya que algunas empresas tienen un sistema muy similar al ejército, donde no está bien visto saltarse los rangos de autoridad. 

¿Conoces a algún otro tipo de personalidad tóxica en la empresa que crees merece el honor de estar en esta lista? 

Marc Soriano
Coach ejecutivo.